Éste es el blog personal de Alberto Bovino. Las notas no son escritas en calidad de miembro de ninguna institución, estudio jurídico o universidad, y expresan nuestras opiniones personales. Las entradas son de exclusiva responsabilidad de quienes la firman.
5 jul 2013
MARCELA RODRÍGUEZ SOBRE EL REGISTRO NACIONAL DE DATOS GENÉTICOS (2)
MARCELA RODRÍGUEZ SOBRE EL REGISTRO NACIONAL DE DATOS GENÉTICOS
Según la nota de Telam:
El registro almacenará y sistematizará la información genética asociada a una muestra o evidencia biológica que hubiere sido obtenida durante una investigación criminal y de toda persona condenada con sentencia firme por los delitos contra la integridad sexual.
Además, la norma establece que los exámenes genéticos se practicarán en los laboratorios acreditados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
Asimismo, el proyecto explica que el juez o tribunal ordenará de oficio los exámenes tendientes a lograr la identificación genética del condenado y su inscripción en el Registro.
Las constancias obrantes en el Registro serán consideradas datos sensibles y de carácter reservadas y se conservarán de un modo inviolable e inalterable los archivos de información genéticas.
En el blog de Roberto Gargarella, se puede leer el dictamen de minoría del Proyecto.
7 ago 2011
MARCELA RODRÍGUEZ RENUNCIÓ A LA COALICIÓN CÍVICA
La diputada nacional Marcela V. Rodríguez anunció su renuncia a la Coalición Cívica. Brevemente expresó “este espacio político, gradualmente, ha dejado de representarme así como yo no represento a dicha Coalición. La legisladora anticipó que conformará un bloque unipersonal en el Congreso y cumplirá su mandato hasta diciembre de 2013, período para el cual fue elegida por la ciudadanía.
Adelantó que los ejes de su tarea legislativa continuarán siendo la promoción y defensa de los derechos humanos, en particular los principios de igualdad y no discriminación, la mejora del servicio de administración de justicia y la calidad institucional, y la garantía de una ciudadanía plena.
Marcela Rodríguez comenzó su carrera política, a los 20 años, integrando el equipo de asesores —coordinado por el Prof. Carlos Nino— del ex presidente Raúl Alfonsín. Es abogada (diploma de honor) de la Universidad de Buenos Aires y cuenta con una maestría en Derecho, Law School, Yale University (EE.UU.). Se desempeñó como Consejera del Consejo de la Magistratura de 2002 a 2006. Ocupó la Vicepresidencia Tercera de la Cámara de Diputados de la Nación durante 2008 y 2009. Fue asesora del Consejo para la Consolidación de la Democracia y de la Convención Nacional Constituyente de 1994. Es autora de numerosas investigaciones y publicaciones sobre reformas judiciales, acceso a la justicia y género, entre otros temas.
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Otras referencias a Marcela Rodríguez en este blog se pueden ver aquí, aquí, aquí, aquí y aquí,
Antes que nada, aclaro que soy absolutamente ajeno a cualquier partido político, que soy un animal político —esto es, que en política soy una bestia—, que soy escéptico, y que de vez en cuando, muuuuuy de vez en cuando, me identifico con las ideas, las propuestas o las decisiones de alguna política o político.
Marcela Rodríguez —con quien alguna vez dábamos el estereotipo de "archienemigos", a propósito de la reforma del título sobre delitos sexuales del Código Penal—, es una de esas personas que como regla, me hace creer que no todo está perdido. Es por eso que publicamos información sobre su trabajo.
AB
2 oct 2009
Marcela Rodríguez sobre la ley de medios III

Ante la polarización política producida por el debate del proyecto de Ley de Medios Audiovisuales impulsado por el Gobierno nacional, me pareció conveniente saltar algunos cercos mediáticos construidos en las últimas semanas, y expresarles directamente mis reflexiones al respecto.
En primer lugar, estoy convencida de la necesidad de tratar una ley de medios audiovisuales. Vengo trabajando en ello desde el Consejo para la Consolidación de la Democracia, y creo que es una deuda que en su actual composición, este Congreso tiene legitimidad para saldar.
Además, considero que sólo saliendo de la retórica maniquea y simplista es posible entender las complejidades del Proyecto, pudiendo distinguir sus rasgos positivos, propiciadores de un debate más amplio y robusto, de aquellos que vienen a cristalizar los problemas vigentes apenas cambiándoles sutilmente el signo.
Estas observaciones están pensadas considerando que el país no es una foto estática, sino que esta ley debe regir la política pública de medios audiovisuales desde hoy hacia las futuras décadas. En este sentido, entiendo que se debe legislar teniendo en cuenta diferentes escenarios, no el mezquino contexto de los próximos meses.
Pensemos en un futuro en el cual el gobierno fuera ocupado, -según la perspectiva de cada uno de ustedes- por aquel que sea más perjudicial para los intereses del país y de los derechos de la ciudadanía.
Mi escenario más temido es uno dominado por un gobierno autoritario, conservador; que desprecie los derechos humanos, las garantías fundamentales y todo reclamo de verdad, justicia y condena; contrario a la distribución de la riqueza; que favorezca un estado represivo y corrupto, la banalización del debate público y el endiosamiento del mercado; inmerso en fundamentalismos de diversa índole (como la religiosa); un gobierno que excluya y estigmatice a grandes sectores de la población, y que esté asociado a los grandes grupos económicos.
Conforme el proyecto del oficialismo, semejante gobierno tendría un rol predominante en el control de la opinión pública a través de los medios del Estado, la posibilidad de asignar las licencias más importantes, la reglamentación del régimen de sanciones y la arbitraria discrecionalidad en la distribución de la pauta oficial, a falta de normas legales precisas que lo impidan.
Por su parte, los medios más poderosos de la sociedad replicarían el discurso gubernamental, por ejemplo estigmatizando a los jóvenes y ocultando cómo algunos de ellos son víctimas del gatillo fácil o directamente desaparecen en plena democracia en las comisarías.
Además, el fundamentalismo religioso del Gobierno se vería apoyado por la jerarquía eclesiástica católica que, según este proyecto, tendrá una situación privilegiada para acceder a la autorización directa para prestar servicios, violando la igualdad de cultos consagrada por los tratados internacionales de derechos humanos.
Lamentablemente no es un mero ejercicio de especulación, sino una situación tácticamente posible, como lo demuestra el “caso Berlusconi” en Italia. Por eso, la exigencia de mayores recaudos institucionales no es un reclamo cortoplacista, sino una garantía de equilibrio y tolerancia para todo el arco político.
Así, si bien cabe reconocer la necesidad de segmentación y reserva del espacio radioeléctrico (de hecho, tal esquema estaba previsto en el proyecto elaborado por el Consejo para la Consolidación de la Democracia), la conveniencia de disposiciones antimonopólicas que aseguren una mejor distribución del espacio y de las señales, y una regulación razonable en materia de contenidos mínimos, también urge indicar que este esquema resulta insuficiente e incluso ineficaz.
Existen diversas razones: hay serias deficiencias en relación con la integración y selección de la autoridad de aplicación; la presencia protagónica de las organizaciones comunitarias no se encuentra adecuadamente asegurada (el proyecto no contempla una regulación preferencial con relación a otras asociaciones sin fines de lucro) y no se incluye una regulación sobre publicidad oficial que de un modo preciso, impida cualquier tipo de arbitrariedad en la distribución de la pauta oficial.
Tampoco se incluye una reglamentación del derecho a réplica, ni el acceso a la información pública que adecue la legislación argentina a las exigencias internacionales y robustezca genuinamente el debate público; no se preserva el mercado de futuros monopolios y se realizan excepciones para que ingresen al mercado ciertas empresas prestatarias de servicios públicos o contratistas del Estado, y ni siquiera se asegura que los medios del Estado sean del Estado y no simplemente de los gobiernos de turno
Es más: no se asegura que la Autoridad de Aplicación y los medios públicos tengan un funcionamiento independiente del Gobierno, que -entre otras cuestiones- los obligue a presentar diversas perspectivas de forma equilibrada cuando se discuten cuestiones de interés público; y los mecanismos de asignación, sanciones y revocaciones de licencias no son precisos ni transparentes, ni cumplen los recaudos constitucionales mínimos necesarios.
Las características de la República sirven para impedir el uso hegemónico del poder y asegurar el imperio del Derecho. Considero que la forma republicana-representativa de gobierno está en una profunda crisis y sus mecanismos gravemente debilitados. Por eso debemos asegurarnos que cada ley sancionada por este Parlamento –sobre todo aquéllas destinadas a reglamentar el funcionamiento de institutos que conforman la base estructural del Estado de Derecho- ofrezca las máximas garantías de aplicabilidad, ecuanimidad, división de poderes y efectiva democracia.
Inexcusablemente, estamos desperdiciando una ocasión histórica para llegar a un consenso mayor. Si las pautas que reclamamos fueran tenidas en cuenta, hubiera sido posible llegar a una votación con mayores voluntades, al menos de quienes creemos en la necesidad de una ley definida según el diseño que esbozamos: una ley que no sirva para dirimir tensiones coyunturales sino, y por sobre todo, para saldar, desde hoy y hacia las próximas décadas, la enorme deuda que tenemos con la sociedad en materia de libertad de expresión.
Cordialmente.
Marcela V Rodríguez
Diputada Nacional
28 ago 2009
SOBRE EL ABORTO

A CONTINUACIÓN, EL VOTO DE MARCELA RODRÍGUEZ SOBRE EL TEMA DEL ABORTO, REDACTADO EN VERDAD POR ROBERTO GARGARELLA:
Te redacto el voto, breve y al punto:
"Nosotras parimos, nosotras decidimos. Hágase saber, hasta luego".
27 ago 2009
La nueva Corte Suprema de Justicia de la Nación
Picaron en punto compartiendo el primer puesto
Mónica Pinto y Julio B. J. Maier: diez votos
El amigo Roberto Gargarella quedó atrás
por una cabeza con 9 votos
La única jueza de la Casación con cinco votos
Marcela Rodríguez obtuvo cuatro votos y fue designada
por acción afirmativa (y porque el blogger votó con sus tres hermanos)
¡Una pinturita!
¿Alguien se anima a hacer jurisprudencia-ficción?
¿Quién escribe los cinco votos de los supremos
en un caso de derecho al aborto?
21 mar 2009
PROPUESTA DE MARCELA RODRÍGUEZ
Rodríguez, señaló que “Nuestros sistemas democráticos exigen que seamos extremadamente cuidadosos con las restricciones a la libertad de expresión, esto –principalmente- por que la libre expresión es la herramienta necesaria para que la ciudadanía pueda elegir, valorar y controlar a quienes dirigen los asuntos públicos”. Resulta evidente que si una persona no conoce a los candidatos y fuerzas políticas involucradas en una elección, no puede elegir libremente. Pero lo mismo sucede si no conoce las críticas que los candidatos y funcionarios reciben. La crítica puede ser mordaz, descalificativa, malintencionada, es cierto, pero con la sana intención de inhibir a este tipo de críticas, también se terminarán inhibiendo las que enriquecen el debate.
Añadió Rodríguez que “Las figuras de calumnias e injurias se han convertido en una forma de censura sutil, así como la arbitraria distribución de las pautas publicitarias oficiales, entre otras medidas ya denunciadas por la SIP. Esto, en una democracia es absolutamente inadmisible.”
Los lineamientos principales del proyecto son:
- Elimina las disposiciones y sanciones penales por lesiones al “honor” (calumnias e injurias).
- Deriva al fuero civil todos los conflictos que afecten la dignidad, autoestima o reputación de las personas.
- Agrega a las indemnizaciones de carácter pecuniario, el mecanismo de retractación y de rectificación publica como formas de reparación del daño.
- Recepta legislativamente la doctrina de la “Real Malicia”, sostenida por la Corte Suprema, para su aplicación en sede civil. Según esta doctrina, tratándose de asuntos públicos, los funcionarios sólo podrían exigir indemnización, rectificación o retractación, si acreditaran que quien los ofendió obró con mala fe o manifiesta falta de diligencia.
“La construcción del objeto de estas figuras penales ha generado muchísimos problemas, en verdad, no sabemos muy bien que significa el “honor” para los tribunales,” agregó la Diputada.
Por ejemplo, en determinado caso un juez podrá decir que se trata de la reputación de las personas, en otro que se trata de su autoestima y en otro, que en realidad la prohibición de las calumnias y las injurias viene a afirmar las expectativas sociales de que lo que se diga públicamente es cierto y justo. De alguna manera, los tres jueces tendrían razón en el sentido que tienen buenos motivos para sostener eso, pero el problema que aquí surge es que la población no puede ajustar su comportamiento a la ley, si no sabe con precisión cuál es la conducta prohibida.
También aparece una dificultad asociada a la administración de justicia que este proyecto aspira resolver. En la actualidad quien actúa en sede penal por calumnias e injurias rara vez espera que el imputado vaya preso. En general, la amenaza penal tiene por función intimidar y es utilizada: en la mayoría de los casos que involucran a funcionarios, para amedrentar a críticos y periodistas y así evitar nuevas críticas; en otros, para recibir una reparación económica en sede civil o por vía extrajudicial. Esta duplicación del proceso es costosa y estéril, entorpece al funcionamiento de la justicia sin brindar beneficios que los justifiquen. “La justicia penal está lo suficientemente colapsada y debe utilizarse para aquellos casos de graves violaciones de derechos, y no para que los funcionarios intimiden a quienes los critican”, finalizó Rodríguez.
El proyecto presentado, por otra parte no deja desprotegida a la población frente a las agresiones verbales o las campañas difamatorias. La propuesta deriva este tipo de conflictos exclusivamente al fuero civil, de manera tal, que los ciudadanos que se sientan afectados en su dignidad, puedan recurrir a un proceso civil, de la misma manera que hoy sucede con las afectaciones a la intimidad, situación para la que no se prevén sanciones penales.
Los/as Diputados/as que acompañaron el proyecto de Marcela Rodríguez son: Diana Conti, Fernanda Gil Lozano, Héctor Recalde, Vilma Ibarra, Norma Morandini, Nora César, Pedro Azcoiti, Victoria Donda Pérez, Emilio García Méndez, Alicia Comelli, Rubén Lanceta, Fernando Sánchez y Laura Sesma.
26 feb 2009
¡AGUANTE MARCELA!
La Diputada Nacional de la CC Marcela Rodríguez manifestó, respecto del reclamo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en su Fallo del día 24 de febrero de 2009 (autos: "Halabi, Ernesto c/ P.E.N. - ley 25.873 - dto. 1563/04 s/ amparo ley 16.986"), por la “falta de regulación (de las acciones de clase) la que, por lo de más, constituye una mora que el legislador debe solucionar cuanto antes sea posible”, que, el 10/05/2006 la Cámara de Diputados de la Nación aprobó una iniciativa de su autoría de Régimen de acción de amparo individual y colectivo, cuyo texto final fue consensuado por la Comisión de Asuntos Constitucionales, con las iniciativas de legisladores y legisladoras de distintas bancadas y que daba respuesta a varios de los cuestionamientos de la CSJN. Pese a que fue votada por unanimidad, no fue tratada en el Senado durante los años 2007/2008.
Por tal motivo, la legisladora que ha elaborado propuestas sobre este tema desde el año 2005, nuevamente presentó un proyecto de ley para regular el Amparo Individual y Amparo Colectivo (Proyecto de ley Nº 4427-D-2008), en agosto de 2008.
La diputada aclaró que si bien existe una diferencia técnica sustancial entre el amparo colectivo y las “class actions”, “el proyecto aprobado por Diputados ofrece las herramientas necesarias para resolver casos como violaciones al medio ambiente, a los derechos de los usuarios y consumidores, a la salud pública, entre otros, en que un mismo acto o hecho viola los derechos de muchas personas. En tales situaciones, el amparo colectivo permite a determinadas personas tramitar una acción cuya sentencia va a beneficiar a toda la clase afectada.”
Una vez más, la Corte ha venido a suplir un vacío legal que podía y debía haber sido cubierto por la correspondiente vía legislativa. Cabe insistir, existe un proyecto, tiene la aprobación de la Cámara de Diputados, y ha quedado –sin explicación alguna- paralizado en la Cámara de Senadores.
Rodriguez agregó, “habiendo transcurrido 15 años desde la Reforma Constitucional, el Congreso aún no ha reglamentado las herramientas necesarias para la protección de los derechos consagrados en la Constitución Nacional. Si bien actualmente la jurisprudencia admite su procedencia, a pesar de no estar reglamentado, es imperioso establecer las pautas básicas de estas instituciones a fin de despejar las dudas y conflictos que actualmente se despiertan con relación a cuestiones tales como la intervención de los interesados en el proceso, los alcances de las sentencias, los efectos de la cosa juzgada en estos casos, entre otras".
“Aspiramos a dar cumplimiento al mandato constitucional y reglamentar las acciones de amparo individual y colectivo y de clase, de forma tal de garantizar el efectivo acceso a la justicia y el derecho de defensa en juicio para todas las personas que habiten de nuestro país”, concluyó.
Se agradece su difusión
Antes que nada, aclaro que soy absolutamente ajeno a cualquier partido político, que soy un animal político —esto es, que en política soy una bestia—, que soy escéptico, y que de vez en cuando, muuuuuy de vez en cuando, me identifico con las ideas, las propuestas o las decisiones de alguna política o político.
Marcela Rodríguez —con quien alguna vez dábamos el estereotipo de "archienemigos", a propósito de la reforma del título sobre delitos sexuales del Código Penal—, es una de esas personas que como regla, me hace creer que no todo está perdido. Es por eso que publicamos información sobre su trabajo.
AB
19 feb 2009
LA DIPUTADA MARCELA RODRÍGUEZ PIDE INFORMES
Además, la diputada solicitó conocer si las normas suscriptas por la jefa de Estado y su antecesor (decreto secreto firmado en 2004) fueron consideradas por ese cuerpo ya que, como cualquier modificación a los contratos de un servicio concesionado, deben realizarse por una ley del Congreso.
La legisladora de la Coalición Cívica exigió esta información considerando que "la Constitución nacional no establece ninguna excepción en relación con los decretos secretos y que son de necesidad y urgencia. El Gobierno tiene la obligación de enviarlos al Congreso".
"De ninguna manera se nos puede negar a los legisladores la información solicitada y menos aún negar que deban ser sometidos a nuestra consideración" agregó Rodríguez.
Por último, solicitó que, en caso de que los decretos no hubieran sido remitidos a la Comisión por el Poder Ejecutivo Nacional, la Presidente de la Comisión solicite a la Jefatura de Gabinete de Ministros su remisión a fin de que se los someta a consideración de la Comisión, tal como dispone el artículo 99 inciso 3º de la Constiución Nacional.
El diario Crítica de la Argentina había revelado en su edición del miércoles 18 de febrero de 2009, que Néstor Kirchner en 2004 y la Presidenta el año pasado firmaron decretos secretos que beneficiaron a la empresa que fabrica y mantiene los aviones de la Fuerza Aérea. Según menciona esa investigación, la compañía tiene la concesión desde 1995 gracias a otro decreto secreto, dictado por Carlos Menem. Según denunció en varias oportunidades el propio Gobierno, desde el inicio de la concesión la Lockheed incumplió con sus obligaciones contractuales. Además de no fabricar la cantidad de aviones que debía, tampoco logró comercializar en el exterior el avión Pampa –el caza de diseño nacional–, que formaba parte del contrato. Tampoco desarrolló nuevos proyectos ni obtuvo contratos de reparación de aeronaves comerciales.
Se agradece su difusión.
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