Mostrando las entradas con la etiqueta Irigoyen. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Irigoyen. Mostrar todas las entradas

12 may 2012

EL FALLO DEL JUICIO DE LA TESORERÍA DE GUALEGUAYCHÚ

EL HOMBRE DE LA BOLSA CONDENADO










Semana de alegatos

El 9, 10 y 11 de abril se presentaron los alegatos finales en el juicio por la malversación de fondos de la Tesorería de la Municipalidad de Gualeguaychú. El miércoles 9 alegaron la querella (Julio Federik) y el fiscal Dardo Tortul.

El jueves 10 de abril alegó Amelia Angerosa, defensora de Ángel Giménez (extesorero) acusado de la malversación dolosa de casi $ 3.000.000. Y el viernes 11 de abril alegamos, en ese orden, Bovino y Dato, defensores de Daniel Irigoyen; Castillo, defensor de Néstor Pérez; y Gustavo Rivas, defensor de Pedro Pomés.

El mismo viernes 11 tuvieron lugar las réplicas y las últimas palabras de los acusados. El tribunal dio por clausurado el debate e informó a las partes que se retiraban a debatir, y que esperemos que en media hora leerían el veredicto. Luego de 45 minutos de ansiosa espera, Daniel Irigoyen, Néstor Pérez y Pedro Pomés terminaron felizmente con siete años de un proceso en el que jamás debían haber participado, pues fueron absueltos por el tribunal.

El ex tesorero Ángel Giménez, acusado por 91 hechos de malversación dolosa, la sacó barata. El tribunal consideró que los 91 hechos fueron partes de un delito continuado, y fue condenado a solo siete años y seis meses de prisión e inhabilitación absoluta perpetua.




















25 abr 2012

EL EXINTENDENTE IRIGOYEN DECLARÓ EN EL JUICIO TESORERÍA DE GUALEGUAYCHÚ


EL HOMBRE DE LA BOLSA – EPISODIO IX











Me levanté a las 5:30, y a las 6 partí rumbo a Gualeguay. Los testigos citados para hoy eran cuatro, todos ofrecidos exclusivamente por la defensora de Angelito Giménez.

Luego de que el secretario diera cuenta de las partes y testigos presentes, informé al tribunal la voluntad de prestar declaración de Daniel Irigoyen. El tribunal decidió que Irigoyen declararía luego de que declarasen los testigos.

Como es costumbre en estas últimas audiencias, los tres primeros testigos no aportaron absolutamente nada, y aún nos estamos preguntando para qué habrán sido citados por Angerosa.

El cuarto testigo, exconcejal, respondió varias preguntas formuladas por Angerosa. Sin embargo, lejos de perjudicar a los coimputados de Angelito Giménez, yo diría que los benefició.  Recordemos que la defensa de Angerosa se concentra en inculpar falsamente a los coimputados del autor del desfalco (su defendido).

Finalmente, llegó el momento de la declaración de Daniel Irigoyen. Comenzó explicando con claridad y remitiéndose a hechos objetivos el estado de la administración de la Municipalidad de Gualeguaychú. Recordemos que parte de la defensa de Giménez consiste en atribuir la desaparición de los casi $ 3.000.000 que se llevó a su casa a una situación inexistente de “caos administrativo”.

Luego explicó, también con solvencia, que la gran mayoría de las observaciones del Tribunal de Cuentas se referían a la gestión anterior de gobierno, y cómo durante su mandato se tomaron varias medidas tendientes a cumplir con las sugerencias del Tribunal de Cuentas.

Por último, su declaración explicó con detalle el modo en que Giménez se aprovechó de varias circunstancias ajenas al ámbito de control del exintendente para lograr cometer los 91 hechos de malversación dolosa que se le atribuyen, y que ya han sido ampliamente demostrados en este juicio, con especial referencia a  los 9 hechos por los que se acusa a Irigoyen en calidad de malversación culposa.

A continuación, y en contra de mi consejo expreso, Daniel Irigoyen se ofreció a contestar preguntas del tribunal y de todas las partes. Varias de las preguntas que se le formularon, que fueron contestadas por el exintendente, ayudaron a que él aclarara algunas cuestiones que no había mencionado y que resultaron relevantes. A modo de ejemplo, podemos señalar la respuesta que le dio al tribunal respecto a la cantidad de cheques que firmaba diariamente: entre 100 y 500 cheques.

Sin embargo, esto era demasiado bueno para ser verdad. Le llegó el turno de interrogar a Amelia Angerosa y comenzó el circo. Como ha hecho de manera recurrente durante todo el juicio —algo que hemos hecho constar en el acta del debate— empezó a formular preguntas improcedentes.

En una de ellas, por ejemplo, incluyó un hecho que nadie había mencionado y que jamás fue probado como un hecho cierto. Intentó reformularla frente a la oposición de varias partes y no le salió, hasta que terminó por pedirle al presidente que la reformulara él. Jamás vimos algo semejante en un juicio.

Un par de preguntas más tarde, la defensora volvió a la carga con una pregunta similar. En ese momento solicité la palabra y pedí: a) que no se aceptara esa pregunta concreta; y b) que se instruyera a los abogados de las partes nuevamente para que no hicieran preguntas de mala fe ni contrarias a las reglas del código procesal penal.

En el intercambio de opiniones y antes de que el presidente resolviera, Irigoyen le pidió la palabra al tribunal. El presidente, con una sonrisa, le explicó que su intervención no era necesaria para resolver la cuestión. Irigoyen insistió y finalmente dijo:

—Sr. Presidente, como ya dije anteriormente, postergué mi declaración hasta hoy para tener más elementos sobre el cuadro probatorio y así aprovechar mi declaración para ayudar a esclarecer cómo ocurrieron los hechos. En esta declaración, a pesar del consejo expreso de mi abogado defensor, yo decidí contestar preguntas de las partes. Teniendo en cuenta el hecho de que constan mis anteriores declaraciones, y de que hoy ya declaré y he contestado preguntas de todas las partes, y para que mi abogado no se ponga más molesto, informo al tribunal que esto es todo lo que voy a declarar.

Angerosa, para esto, seguía protestando por mis dichos, y diciendo cosas tales como “la buena fe se presume” y otras similares. Pero ello no fue nada frente al broche de oro. Luego de que Irigoyen expresara su voluntad de dar por concluida su declaración, agregó:

—Que conste en acta.

Por primera vez, la defensora de Giménez me dejó mudo… ¿Para qué pidió esa constancia en el acta? ¿Pretende ahora enrostrarle al Sr. Irigoyen su decisión de dar por terminada su declaración como algo que debe ser valorado negativamente?


Sin palabras.


Eran apenas las 13 horas cuando salimos del edificio de tribunales de la ciudad de Gualeguay. Mi codefensor Leandro Dato me llevó en su auto hasta la terminal. A las 14 partió el flechabus que me trajo hasta Buenos Aires. Cuando me acomodé en el asiento nº 21, sentí todo el cansancio de la jornada. Había sido una mañana demasiado larga...

23 mar 2012

EL "JUICIO DEL SIGLO" (II) EN GUALEGUAYCHÚ









El 30 de junio de 2005, la Sra. Mariela Watters, encargada de conciliación y trámites bancarios de la Tesorería de la Municipalidad de Gualeguaychú denunció las reiteradas maniobras defraudatorias que había notado que realizaba el tesorero, el contador Ángel Giménez. Entre ellas, las siguientes:


1. Desde diciembre de 2009 se arrastraba una diferencia de $ 150.000 sobre cuentas del BERSA.



2. A fines de marzo detectó dos transacciones en el BERSA de iguales importes que correspondían a un mismo pago, que habían sido cobrados por segunda vez.



3. A fines de marzo y abril, Jiménez comenzó a negarle la entrega de información sobre las cuentas bancarias.



4. En mayo, el tesorero le confiesa a Watters que él había retirado dinero de la Municipalidad pero que iba a reponer el dinero. Nunca repuso nada, y en junio, frente a los montos cada vez mayores que Jiménez desviaba de las cuentas municipales para su bolsillo, Watters lo denunció.


El 30 de junio Mariela Watters informa todo esto al Presidente Municipal Daniel Irigoyen y otras autoridades municipales. Irigoyen, un día más tarde, realiza la denuncia penal e informa al Tribunal de Cuentas. Poco más tarde decide que la Municipalidad se constituya en querellante y en actora civil.

Siete años más tarde, Irigoyen, su Secretario de Hacienda y su Contador General van a juicio junto con quién malversó fondos municipales por más de $ 2.000.000.

Las imputaciones sobre ellos son:

Irigoyen, malversación culposa en 9 ocasiones

Néstor Pérez, malversación culposa en 18 ocasiones

Pedro Pomes, omisión de cumplir los deberes a su cargo

Ángel Giménez, tesorero.

La cifra estimativa del dinero que Giménez se llevó de la Municipalidad es de entre dos y tres millones de pesos, que se le imputan como 91 hechos reiterados e independientes.
 50K






22 mar 2012

EL "JUICIO DEL SIGLO" EN GUALEGUAYCHÚ

LA "ESTRATEGIA" DE LA FARAONA


De izquierda a derecha: el querellante (Federick), la defensora de Giménez (la "Faraona"),
el imputado por 91 hechos de malversación dolosa (Giménez),
el fiscal (Dardo Tortul), y 2/3 de Bovino.


La nota de Recinto Net sobre la jornada de ayer:




Causa Tesorería

Giménez acusó del desfalco a Pirovani, Garciarena, Irigoyen, Delcanto y Pérez


21-03-12
Siguiendo la misma estrategia, el ex tesorero negó una a una las acusaciones que le fueron adjudicando y acusó como autores a “Pirovani, Garciarena, el intendente, y Delcanto y Pérez también”.

Gualeguay.(RN).La segunda jornada del juicio más importante de la historia de Gualeguaychú comenzó casi media hora más tarde de lo pautado y tal como se preveía, se continúo con la indagatoria al principal acusado Giménez, quien fue indagado minuciosamente por los once abogados que representan a cada una de las partes.

Entre las declaraciones más salientes el imputado afirmó: “Al 30 de junio, que fue lo que duró mi gestión, no me hicieron ninguna observación, por eso creo que todo esto fue armado después para culparme”.

En tanto que al ser consultado por el presidente de la Cámara, Darío Crespo, sobre “quién” considera que armó esto, Giménez respondió: “Ellos, los que ingresaron a mi oficina cuando yo no estaba”. La autoridad judicial replicó y le solicitó que “dé nombres”. “Pirovani, Garciarena, el intendente y puede ser también Delcanto y Pérez”, contestó el ex tesorero.

Cabe consignar que en dos horas y media de indagatorias, solo se pudo avanzar en 10 hechos más, es decir que se han tratado 26 de los 91 por los que está acusado Giménez.


Aristas

- La abogada defensora llegó junto a Giménez algunos minutos después de las 9.40. Al ingresar a la sala, se sorprendió al ver que Daniel Irigoyen y sus abogados habían ocupado el lugar que en la jornada del lunes ocupó el ex tesorero. Los defensores del ex intendente se excusaron diciendo: “Atrás no se escucha nada y además queremos ver de frente al imputado”.


Dichos y entredichos

-El Dr. Alberto Bovino sugirió que se acelere la indagatoria y que no se debata hecho por hecho las 91 acusaciones. Actitud que no le cayó para nada bien a la Dr. Angerosa, quien contestó con negación, despertando automáticamente el enojo del presidente del Tribunal. “El debate lo dirijo yo”, dijo Crespo y le solicitó a la abogada defensora que se trate de limitar a las acotaciones.(RecintoNet)



Fuente: Gualeguaychú a Diario.

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••


De no creer la estrategia de defensa de Giménez, acompañado de manera entusiasta por su abogada. La inesperada decisión de declarar al inicio del juicio y, lo que es peor, de declarar alrededor de 24 horas, ya ha hecho perder dos días del cronograma planeado.

La abogada de Giménez, con esta estrategia, acompañada de su increíble historia de la "causa armada" contra Jiménez, que nadie le cree, mantiene en vilo al resto de las partes. La teoría del caso preparada por la defensa, por otra parte, involucra a todos los demás imputados por su (inexistente) responsabilidad dolosa en una conspiración delirante que no puede eludir la numerosa prueba que incrimina directamente a Giménez.

Así, por ejemplo, cada vez que se le preguntaba a Giménez por la extracción del importe de un cheque determinado, decía:

—Yo no cobré ese cheque.

Después se le preguntaba si recordaba a qué pago correspondía un cheque determinado:

—No puedo contestar porque no tiene orden de libramiento.

Pero sí existen en lo causa las órdenes de libramiento, solo que Giménez ha dicho que no las reconoce, que son truchas, que él jamás las vio. Entonces su inefable abogada solicita:

—Que conste en acta que no hay orden de libramiento.

Con lo cual obliga al presidente a responderle:

—Eso no es un hecho, es solo su opinión.

—Pero es que no hay...

—Su defendido dice que las que hay, y que están en la causa, son falsas. Entonces haber, hay.