¿SABÍA UD. QUE LA TENENCIA DE PROFILÁCTICOS
VIOLA LA LEY DE PROFILAXIS?
Tropas policiales de elite, el Ministerio de Seguridad, fiscales y jueces correccionales en un operativo sin precedentes para realizar cuatro allanamientos a prostíbulos en la ciudad de Santa Fe. Los locales fueron detectados por las fuerzas del orden luego de arduas tareas de inteligencia que les permitieron detectar que estos lugares hacían publicidad en los periódicos locales.
Como consecuencia directa fueron detenidas 14 personas por su presunta infracción a la ley de profilaxis; con el secuestro de preservativos, adminículos sexuales, videos pornográficos y lubricantes varios.
Lo que llama la atención de este tipo de hechos es que fueron descriptos del siguiente modo:
La investigación judicial y la actuación policial desplegada en la víspera fue a propósito de la aplicación de ley 12.331 de profilaxis de enfermedades venéreas, que fue promulgada en el boletín oficial del 11 de enero de 1937, cuyo fundamento esencial explicado en el artículo 2º es la lucha antivenérea en todo el territorio de la República Argentina.
Sin embargo, el comisario Luis María Siboldi, titular de la delegación centro-norte de las tropas de operaciones especiales, dijo, sin vergüenza:
“Las medidas practicadas resultaron satisfactorias en el marco de la implementación del código de procedimiento en materia penal, en un trabajo conjunto realizado entre el Ministerio de Seguridad, la policía provincial y el poder judicial santafesino, en el marco de la prevención del delito de trata de personas, y de la proliferación de organizaciones que reclutan a personas que facilitan y promocionan la prostitución en territorio santafesino”.
Lo más extraño es que en ningún momento se declaró que se trataba de una investigación cuyo objeto era la “prevención del delito de trata de personas”. Además, hasta donde yo estudié en la Facultad, si se trata de investigar —hablo de investigar, no de leer el diario— un grave delito como la trata de personas, no se puede realizar un operativo que viola derechos fundamentales invocando de mala fe la ley de profilaxis.
La verdad, me quedo mucho más tranquilo. Lo que sí me intriga es qué habrá hecho el Comisario Siboldi con los “adminículos sexuales” que le serán de tanta utilidad en una causa como la que investiga.


