El cura al que el obispado de Getafe quiere apartar de su parroquia por su presunta condición de homosexual, propone someterse a una prueba rectal (ver nota completa)
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Éste es el blog personal de Alberto Bovino. Las notas no son escritas en calidad de miembro de ninguna institución, estudio jurídico o universidad, y expresan nuestras opiniones personales. Las entradas son de exclusiva responsabilidad de quienes la firman.
El periodista Bruno Bimbi, autor del libro "Matrimonio igualitario. Intrigas, tensiones y secretos en el camino hacia la ley", aseguró que el nombramiento de Mons. Antonio Marino como obispo de Mar del Plata “fue un premio” por haber liderado el año pasado la oposición eclesiástica al matrimonio entre personas del mismo sexo. Según dijo, el sacerdote “es básicamente un ignorante, una persona profundamente bruta” y su discurso era “sistemáticamente repetido por los representantes de la Iglesia Católica en cada debate de la ley”.
A pocas semanas de que el papa Benedicto XVI nombrara obispo de Mar del Plata a monseñor Antonio Marino, la polémica por la dura postura del sacerdote frente al matrimonio entre personas del mismo sexo continúa. Pese a que desde el Obispado de esta ciudad se desmintió que el prelado hubiese argumentado su oposición a la ley de matrimonio igualitario diciendo que “según estudios” los homosexuales tienen hasta 500 parejas en la vida, consumen más drogas y las parejas son 30 veces más violentas; el periodista Bruno Bimbi aclaró que “lo que Marino ahora niega haber dicho, era parte de un discurso que repetían todos los representantes de la Iglesia Católica que iban a algún lugar a debatir este tema”.
“Esas declaraciones de Marino salieron publicadas por primera vez en la Agencia de Informaciones Católicas Argentinas (AICA), la agencia oficial de la Iglesia Católica; es decir, no fueron difundidas por alguien que no quiere a Marino, sino que fue su propia agencia de noticias la que dijo que él había dicho eso”, reflejó en diálogo con Radio Nativa.
Inclusive, recordó que “al abrirse los debates por la la ley de matrimonio igualitario en las comisiones de la Cámara de Diputados, se convocó a varios sectores a expresar su opinión y la Iglesia católica envió a varios representantes, entre ellos, Úrsula Basset y Analía Pastore, profesoras de la UCA, quienes dijeron exactamente las mismas palabras que Marino”. “Y todo eso está registrado en las versiones taquigráficas de la Cámara de Diputados”, destacó el autor del libro "Matrimonio igualitario. Intrigas, tensiones y secretos en el camino hacia la ley", editado por Planeta en diciembre de 2010.
Para Bimbi, quien también es activista de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), las expresiones del cura dejan en evidencia que “es básicamente un ignorante, una persona profundamente bruta porque para decir las cosas que dijo durante el debate de la ley hay que ser una persona profundamente ignorante y bruta”.
En ese marco, dijo entender que su nombramiento en el Obispado local fue “un premio”, hecho que calificó que “bastante grave”. “Lo que me parece grave es la actitud de la jerarquía de la Iglesia Católica porque esto no representa al conjunto de la Iglesia católica y tampoco representa al conjunto de los católicos”, explicó.
Y reparó en que “las encuestas que se hicieron durante los debates demostraron que la inmensa mayoría de las personas católicas estaban a favor del matrimonio igualitario y en contra de la actitud de la Iglesia católica”.
Asimismo, resaltó que “dentro de la Iglesia también hay muchos sacerdotes que estaban a favor” y que incluso, aquellos que lo manifestaron públicamente, se los expulsó, como sucedió con el padre Nicolás Alessio en Córdoba. “Es decir, lo expulsaron de la Iglesia simplemente por decir que estaba a favor del matrimonio igualitario, mientras que en el mismo período de tiempo, al padre Julio César Grassi, que está condenado por la Justicia por abuso sexual de menores, y al padre Christian Von Wernich, que está condenado y preso por haber participado de sesiones de torturas en los centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar; la Iglesia católica no sólo no los expulsó, sino que tampoco les sacó la autorización para dar misa”, comparó.
“Ahora a monseñor Marino, por todas las barbaridades que dijo e hizo durante el tratamiento de la ley, lo nombran obispo. Creo que la Iglesia católica debería replantearse cuál es su escala de valores”, aseveró.
Finalmente, Bimbi sostuvo que “la Iglesia tiene una actitud que está completamente divorciada de la opinión mayoritaria de sus fieles” porque “la mayoría de las personas que profesan la fe católica creen en un Dios completamente diferente al que parecen creer estas personas; creen en un Dios que habla de amor al prójimo, de solidaridad, de compasión y el Dios al que le reza monseñor Marino es un Dios de odio”.
En noviembre del 2004 me anoté en el taller de Sandra Russo. Cursé dos meses en el 2004 y unos 6 meses en el 2005. Me hice amigo de Sandra y en el 2006 me ofreció laburar juntos. Trabajé con Sandra dando talleres presenciales desde el 2006 hasta junio del 2009, fecha en el que Sandra no pudo seguir porque se quedó sin horarios. Empezó a trabajar al mediodía en radio (Radio Nacional, El nombre de las cosas) y a la noche en la tele (678).
Decidí entonces continuar por mi cuenta, dictando talleres, y a eso me dedico hoy, full-time. Doy dos turnos de taller de escritura (los lunes y martes a la noche), uno de lectura y análisis (el miércoles a la noche) y uno virtual, junto a Sandra. Si tenés ganas de sumarte, la información está acá, en la sección Talleres. Si te interesa pero estás lejos, o no te dan los horarios, mandame un email contándome tu situación y cuál es tu interés, y lo tendré en cuenta para cuando abra algún taller nuevo, presencial o virtual.
Maxi Flammá y yo asistimos al taller de redacción de textos breves de los martes. Doy fe de que lo que dice Xtian en la última frase es cierto, pues empezó con el taller de los lunes, al cual yo no podía ir. Y le rompí tanto las bolas que terminó abriendo el de los martes, en el cual somos un buen grupo de "alumnitas y alumnitos". Vale la pena.
Sergio Romano
Para LA NACION
SANTA ROSA.- Dios, la Biblia y, después, las leyes. Ese es el orden establecido por Marta Covella, la jueza de paz de la ciudad pampeana de General Pico. Ninguna pareja gay ha pedido aún turno para casarse en La Pampa, pero Covella ya avisó: no celebrará los casamientos de personas del mismo sexo, como se aprobó anteayer en el Congreso Nacional. "La Biblia me enseña que primero tengo que obedecer la ley de Dios y, después, la ley de los hombres", dijo.
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La funcionaria, elegida por la ciudad en 2007, dijo que las parejas homosexuales son "una cosa mala" delante de los ojos de Dios.
"En la Biblia, Dios no aprueba esa forma de vivir. Me crié leyendo la Biblia y sé lo que Dios piensa. Dios ama a toda la gente, pero no aprueba las cosas malas que hace la gente. Y una relación entre homosexuales es una cosa mala delante de los ojos de Dios. Para él —sostuvo— los grises no existen; para Dios, es blanco o es negro. Y esto es negro. Y, como Dios no lo aprueba, yo no debo hacerlo, cueste lo que cueste", sentenció la magistrada pampeana.
Artículo 269: Sufrirá multa de tres mil a setenta y cinco mil pesos e inhabilitación absoluta perpetua el juez que dictare resoluciones contrarias a la ley expresa invocada por las partes o por el mismo o citare, para fundarlas, hechos o resoluciones falsas.