11 may. 2009

HISTORIA DE LA CRUELDAD

EN NOMBRE DE DIOS


Arrastraban al reo hasta el patíbulo y lo ahorcaban, pero antes de que muriera cortaban la soga y le permitía respirar. A continuación le cortaban la lengua, le abrían el vientre, le arrancaban los intestinos y los quemaban en un brasero. Finalmente lo castraban, le arrancaban el corazón y lo decapitaban.

En Alemania, los inquisidores ejecutaron por brujería incluso a niños de tres años de edad.

Los animales no estaban más a salvo que las personas. En 1474, un tribunal francés condenó a la hoguera, en solemne acto de fe, a un gallo que, en flagrante delito contra natura, se había atrevido a poner un huevo.

También los libros considerados heréticos eran condenados a la hoguera e incinerados en los quemadores, o lugares dispuestos al efecto en las ciudades donde un tribunal tenía su sede.

Juan Eslava, “Verdugos y Torturadores”, Temas de Hoy, Madrid, 1991, p. 170, 179, 180 y 184.


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