ANTISEMITISMO EN FACEBOOK

YO TAMBIÉN ODIO A LOS JUDÍOS

Por AB






Una página de mierda en el Facebook está causando conmoción en estas horas. Con solo 490 fans, la página "YO TAMBIÉN ODIO A LOS JUDÍOS" ha generado todo tipo de reacciones.





Entre ellas la creación de una contra-página llamada "24 HORAS para que Facebook borre el grupo 'YO TAMBIÉN ODIO A LOS JUDÍOS'", que hasta el momento ha logrado convocar a 98.930 adherentes.






Al entrar en la página, lo primero que hice fue un comentario señalando que no comprendía por qué tantas personas sentían la necesidad de comenzar sus manifestaciones de repudio a la página "YTOALJ" aclarando que ellos o ellas no lo eran. Una señorita me contestó indignada que por qué me molestaba, y que así como yo había aclarado que sí lo era, ella tenía el derecho de no hacerlo... Lo mejor es que yo no había "aclarado" nada.

Otra cuestión que me llamó la atención es la reacción de muchos adherentes que proponían ignorarlos o no darles tanta importancia, lo mismo que la de aquellos y aquellas que relacionaban el antisemitismo con cuestiones estrictamente religiosas y hablaban de Dios, paz y amor... Pero les recomiendo que vayan y vean, hay de todo, más allá de la saludable reacción de miles de personas ante tamaña barbaridad.

Luego de un rato, subí el afiche que inicia este post, y que fue duramente criticado como manifestación de "odio" por algunas personas, aunque unas pocas, y censurado una vez no sé por quién, hasta que insistí en colgarlo de nuevo.

Buenas noches y buena suerte,

AB

Comentarios

Anónimo dijo…
cosas que pasan con la internet..me gusta la imagen del principio(toda una declaracion de principios) y el cierre a lo Edward Murrow.

PD: por pura curiosidad..¿Bovino es apellido hebreo? jeje

Javier Bica
ABovino dijo…
Gracias estimado Javier.

Bovino es italiano y mi apellido materno castellano. De todas maneras, estoy más que seguro de que tenemos algunos ancestros judíos en mi familia paterna.

Yo soy agnóstico, como lo era mi viejo, y no creo que el antisemitismo que escupe el grupo de intolerantes del grupo (YTOALJ) tenga mucho que ver con cuestiones religiosas.

Pero si afirmé ser judío fue de manera conciente, pues me pareció lo correcto, la única forma —a mi juicio, no critico a los demás— de plantarse frente a esta banda de descerebrados. Frente a estas agresiones solo cabe reaccionar como ser humano.

No afirmé ser judío por considerar que el judaísmo sea una religión menos peor que las demás, ni por creer que el pueblo judío ha contribuido positivamente en el desarrollo del conocimiento durante toda nuestra historia.

No hay que oponerse a la discriminación porque el agredido sea bueno, malo, o nos simpatice, hay que oponerse a la discriminación porque el agredido es uno o más seres humanos.

Y más allá del respeto que me merecen todas las menciones a los fundamentos religiosos de la dignidad humana —que muchas jerarquías religiosas han despreciado durante casi toda la historia de Occidente—, no creo que ésa sea la respuesta adecuada.

Y el cierre a lo Edward Murrow me encanta. Abrazo,

Bovino
Anónimo dijo…
También tengo un padre agnóstico(que casualidad) y estoy bastante de acuerdo con lo que me dice Ud. Me tome
la molestia de leer las cosas de ese grupo y la verdad llega a un punto que son risibles y buscan mas que nada llamar la atención y provocar, tal vez por eso la respuesta de algunas personas sea decir que no hay que prestarle atención. Son cosas que permite el anonimato de la web(como los comments de los diarios online) y son un poco preocupantes pero me asustaría mas si fueran firmados con nombre y apellido.
Saludos
Javier Bica
Tomás Marino dijo…
A mí en su momento me indignaban. Ahora me dan pena.

Y en algún sentido, creo que está bien que estén esos grupos; bah, no sé si bien, pero sí es útil. No porque las ideas que pregonen sean valiosas, sino para que uno (los que elegimos no odiar) podamos tener una estadística amateur sobre cuánta gente anda odiando sin razón por ahí.

Hay una moral media que impide que los haters de esta calaña disparen sus ideas de odio. Entonces encuentran estos huequitos para expresarse.

En el fondo son gente que me da como pena, me da lástima. Bronca da la pobreza, la desigualdad, etcétera; pero estos tarados dan pena, que es lo peor que podés sentir por alguien.

Son gente de capacidad reflexiva muy baja. Su filosofía de vida y manera de ver el mundo se basa en tres o cuatro máximas falaces y de eso hacen su religión; qué se yo. Dan ganas de hacerle un mimo en el pelo y decirles que hagan un pis y se vayan a la cama.


A veces pienso que si uno se enoja con ellos, los retroalimentás.
Anónimo dijo…
No, Tomás, pensá que hace no muchos años un grupo de descerebrados como algunos que adhieren a esa página casi matan a un joven al grito de "¡Judío de mierda! ¡No merecés vivir!".

Por supuesto, Catucci, Piggy Bigordi y Rodríguez Basavilbaso salieron en defensa de estos violentos diciendo que esas manifestaciones sólo eran un "grito de guerra" y no una manifestación de odio, para no aplicarles la agravante que prevé la ley antidiscriminación.

Saludos,

AB
Seba dijo…
Albert, cómo andas?

Comparto en general las opiniones.

Me cuesta expresar claramente mi pensamiento en este punto, pero considero que no se debe censurar, ni se deben prohibir estas manifiestaciones.

Yo con estas cuestiones soy un tanto radical, entiendo que se debe permitir que cada uno diga, exprese,manifieste cualquier postura, hasta los temas más sensibles para la población.
Personalmente no los mido como "bien o mal", sino como una cuestión de libertad extrema de expresión. Cada uno sabe si comparte, rechaza, repudia o acompaña determinada posición.


ps: el fallo de la cámara de casación es inolvidable.
ps1: ojalá podamos discutir el tema; claro está, desde mi humilde opinión, no es para nada sencillo.

Saludos.-
ABovino dijo…
Por supuesto que el tema es bien complejo.

Pero la prohibición de las expresiones a favor de la violencia, de la guerra, y del odio, no tiene que ver con la mera expresión de ideas, sino con la "promoción" de acciones que terminan produciendo lesiones, muertes y demás maravillas por el estilo.

De todas maneras, es cierto que hay veces que los límites son más que poco claros.

Hay un ecelente libro de Julio Rivera (h) sobre ese tema.

Saludos,

AB