CARTA ABIERTA A LOS HABITANTES DE GUALEGUAYCHÚ


DEDICADO A MI AMIGA ESTELA ALMEIDA

Hace unos meses tuve un entredicho con los asambleístas de Gualeguaychú a raíz de críticas y falsedades que afirmaron en un comunicado "contestando" unas declaraciones que atribuyeron a mi hermano César Bovino. En el mensaje que les envié, que jamás fue contestado, les proponía realizar un debate público sobre el tema e invitar al Prof. Roberto Gargarella —quien ni enterado estaba de que yo lo andaba ofreciendo como prenda de negociación—.

El 25 de enero Roberto Gargarella escribió un post extraordinario sobre la protesta de los habitantes de Gualeguaychú, mis coprovincianos, que demuestra lo que todos perdimos al no haber tenido ese debate, y que comienza así:


Estuve en Gualeguaychú, dos días, en plan turístico-sociológico (bueno, quizás algo más de lo primero que de lo segundo, pero en fin, deberíamos acordar a qué llamamos una cosa y a qué la otra). Había estado en debate hace un par de días con otros colegas blogales, que tomaban como punto de partida que los vecinos de Gualeguaychú eran "delincuentes" que había que...mejor no sigo. La verdad es que delincuentes no ví, y no porque esperara ver gente con antifaz y cachiporra antes de declarar avistaje, sino porque me encontraba sistemáticamente con la situación contraria: gente amorosamente abrazada a un río tranquilo, con el que se mezclaba de mil maneras diferentes. Una población entera que, a media tarde, sale de ojotas y reposera a la puerta de su casa, para tomar mate con los vecinos de la puerta de al lado (para quienes no están al tanto, luego de un proceso asambleario intenso y extendido, que todavía se mantiene, la población local cortó los puentes de acceso a Uruguay -normalmente uno o dos, muy ocasionalmente todos- en señal de protesta contra el país vecino, que permitió la construcción de una papelera -con obvios riesgos contaminantes- sobre el río que baña, y en torno al cual vive, Gualeguaychú)


Unos buenos amigos me decían, suspicaces, "pero, vamos, si la pastera la hubieran instalado de este lado del río...hubieran hecho lo mismo?" Me incomodan mucho este tipo de comentarios porque, más allá de que supongan lo que no es cierto (el reverdecer económico de la otra orilla, en Fray Bentos, a partir de una papelera que funciona con piloto automático, casi sin personal), este tipo de consideraciones toman como dato una antropología en la que descreo: personas que viven y se mueven sólo por el dinero; que nos hacen trampas buscando únicamente el negocio; y que sistemáticamente mienten llamando principios a sus intereses maltrechos. Por supuesto que hay de todo: intereses, malvados, mafiosos, negociados. Pero a la gente también les interesa otra cosas, tan básicas como estar con los pies dentro del río, ver a sus hijos en el agua con amigos, pescar y hacer un picnic al aire libre de toda la tarde. La vida se va en estas grandiosas pequeñeces.


Cómo explicar, sino, que cada local o comercio -cada uno- anuncie desde su puerta de entrada su rechazo a la papelera; que dulces artistas locales compongan sus temas más conmovedores en torno al tema de la contaminación; que adolescentes en bermudas se paseen por la plaza central a la una de la mañana, repartiendo volantes contra la pastera? Han sufrido todos un proceso de engaño colectivo, a pesar del hecho de que discuten permanentemente, en asambleas; de que hay plena libertad de prensa? Están todos confabulados en un gran negociado? Están todos amenazados o pagados? Contra este tipo de visiones, creo y quiero creer en el compromiso de la población de Gualeguaychú con la hermosa naturaleza que los rodea.


....


Vale la pena leerlo.


Saludos,


AB

Comentarios

pablo dijo…
Maravillosa la apreciación del Dr. Gargarrella. Que claridad de exposición! Estoy segura de que todos nos enriqueceríamos mucho oyendo a una autoridad en la materia del derecho a la protesta. Ojalá logremos tenerlo en Gualeguychú!
Gracias Alberto por acompañarnos en esto y por hacer tuya nuestra preocupación por la problemática ambiental.
Estela
Anónimo dijo…
Soy de Concordia.
Para nosotros el rio es parte de nuestra vida, en un sentido tAN AMPLIO...
A ese rio lo cruce nadando de la orilla entrerriana a la uruguaya desde Los Sauces a SAlto, que puedo decirles, un rio que vive, ruge y protesta con nosotros las heridas que sufre.
Lamento que Concordia este tan quieta, lamento estar tan lejos, lamento que no se entienda por que una ciudad esta de pie protestando PORQUE SE LE CANTA, PORQUE ASI LO SIENTE Y PORQUE con ese rio SUCIO Y CONTAMINADO, dejariamos de ser ENRERRIANOS para pasar a llamarnos ENTREMIERDAS.
REsalto, para qu sepan los que nos critican, de lo que decis, "Pero a la gente también les interesa otra cosas, tan básicas como estar con los pies dentro del río, ver a sus hijos en el agua con amigos, pescar y hacer un picnic al aire libre de toda la tarde. La vida se va en estas grandiosas pequeñeces".

JOsefina mInatta