1 jul. 2007

SALUDABLE Y LIBRE DE HUMO




GRACIAS A LOS CIVILIZADOS AVANCES LEGISLATIVOS, NADIE SUFRIÓ DAÑOS A SU SALUD PROVOCADOS POR TERCEROS.





SI HUBIERA INTERVENIDO NUESTRA LEGISLATURA, ESTO NO HABRÍA SUCEDIDO


El boxeo se cobró otra muerte

El boxeador estadounidense Leavander Johnson falleció producto de los golpes que recibió en una pelea celebrada en el hotel y casino MGM de Las Vegas, frente al mexicano Jesús Chavez.
Johnson defendía por primera vez la corona de la Federación Internacional de Boxeo.
Es la segunda muerte en dos meses de un boxeador en la ciudad de Las Vegas, el 2 de julio había fallecido el mexicano Martín Sánchez.


¿CÓMO SE PERMITE QUE SE HAGA PUBLICIDAD SOBRE ESTAS PELEAS? ¿A NADIE SE LE OCURRIÓ PENSAR QUE ES LA PUBLICIDAD LA QUE PRODUCE LA MUERTE?

6 comentarios:

Castel dijo...

Albero,
te invitamos a visitar un nuevo blog en donde podamos discutir cuestiones pseudojurídicas.
te dejo el link: nileccionesniensayos.blogspot.com
saludos

JUAN PABLO IRIARTE dijo...

El video de box es insufrible. No se puede terminar de ver. Nunca entendí eso de que dos tipos (o mujeres) se suban aarriba de una mesa a matarse a trompadas.

Gustavo Arballo dijo...

El box en principio está organizado para que haya equivalencia (por eso se divide por peso; por eso no se habilitan peleas entre novatos y supercampeones) y tiene en su reglamento previsiones tuitivo-paternalistas como el no contest, la cuenta de protección, el nocaut "técnico" donde lo que dice el árbitro o el médico que para la pelea se impone sobre la voluntad del contendiente maltrecho que quiere seguirla.

Por estas razones, y muchas otras, si creés que el boxeo es matarse a trompadas, no entendés mucho del asunto: es más complejo que eso y por eso es un deporte. Los animales también corren, se alimentan y se reproducen, pero sólo los humanos hemos inventado el atletismo, la gastronomía y el erotismo.

No sé si sorprendo a alguien con esto, pero aunque soy futbolero como (casi) todos aquí, los dos deportes que más me gustan son el box y el ciclismo de ruta (este mucho más, aunque nunca encuentro interlocutores para el debate).

ABovino dijo...

Gustavo:

Quizá si habláramos del boxeo olímpico —advierto que no entiendo nada del tema pero confío en el juicio de Maier que me explicó las grandes diferencias entre éste y el otro— zafara. Pero el del video es una locura. La existencia de las reglas que mencionás son un programa normativo, pero lo cierto es que la gran mayoría de los que quedan en el camino —y he visto a muchos de ellos en mi provincia— sufren lesiones permanentes por boxear por el pancho y la Coca.

No sé quién argumentaba la supuesta invalidez del consentimiento del no fumador y la entrada a bares de fumadores.

También es exagerado definir al boxeo como "matarse a trompadas", pero igual me parece una salvajada. Y no podés negar que el mejor resultado posible en toda pelea es el nocaut no técnico, es decir, dejar inconciente al contrincante a trompadas.

Un sobrino que aprendió boxeo por el hecho de hacer algún deporte no tuvo mejor idea que intervenir en una pelea de "verdad" —o como se llame— con el consentimiento del descerebrado de mi hermano. Ganó y salió en el diario de su pueblo como "Locomotora" Bovino. Afortunadamente —no sé por qué razón en este momento— dejó.

¿Vos dejarías intervenir en peleas como ésas a un hijo tuyo?

De todas maneras, no pretendo equiparar esto con el acto de fumar, y mucho menos que la Legislatura legisle al efecto.

Saludos,

Alberto

Gustavo Arballo dijo...

Alberto:

1. Claro que admito que las reglas del boxeo son un programa normativo inacabado e inobservado. Pero están, y su sesgo es civilizador, morigerante. A principio del s XX, de hecho, se peleaba todo el tiempo que fuera necesario hasta lograr el nocaut de uno de los contendientes. Había peleas de 40 o 50 rounds, ponele. En el mismo boxeo profesional, si hacés un análisis histórico, deberíamos encontrar que el número de peleas detenidas por los rincones, árbitros, o médicos, es consistentemente superado en estos últimos años. Creo que lo que más me gusta del boxeo es su carácter de metáfora, que hasta la actividad más brutal se puede juridizar, humanizar.

2. Aclaro que nunca peleé con nadie ni podría hacerlo con mucho éxito -soy welter jr, peso 63,500- y que ni a palos dejaría que un hijo mío pelee, ni haga artes marciales, ni nada de eso.

3. Reconozco que en el rubro hay por lo común consentimientos viciadísimos en los copartícipes y muchos problemas valorativos en lo que respecta a la actividad en sí, así que si quisiera ensayar una reivindicación tengo casi todo el onus probandi en contra de la legalidad del boxeo.

4. Podría seguir argumentando sobre esto, pero no creo que mis argumentos sean demasiado buenos. Además, pienso en "Locomotora" Bovino y me da mucha gracia.

ABovino dijo...

Gustavo:

Dudaba de poner lo de "Locomotora" porque presumí impresiones como la tuya. El diario del pueblo le dio manija porque ese día fue mucho más gente que de costumbre a ver esa pelea porque otro de mis sobrinos, primo de "Locomotora" y más que sociable, llevó una banda de tránsfugas amigos a ver pelear a Pablo ("Locomotora"), que encima es mi ahijado. Yo me enteré después de la pelea, y sólo recuerdo que le hice la cabeza a mi cuñada para que su hijo dejara de pelear (en ese momento no sé cuántos años tenía pero era menor de edad, probablemente 17 o 18). Todo en beneficio de la autonomía individual y la libre elección del plan de vida de Pablito.

Saludos,

AB