5 feb 2007

¿CUÁL ES EL PARTIDO LIBERAL?

Dedicado al amigo Diego Goldman






En un caso judicial inglés de 1927, trece demandantes alegaban ser representantes del "partido liberal", peléandose por recibir el legado de un millón de libras esterlinas que la Srta. Mary Macallister había dejado en su testamento "al partido liberal".

El juez Tooth, luego de analizar los argumentos de diversos demandantes, decidió atender a los del Sr. Haddock, quien confesó que el Partido Liberal que él representaba era un partido de un solo miembro, y que era el auténtico Partido Liberal. El juez señaló que de no ser por Mr. Haddock, el hecho de que la palabra "libertad" no hubiera sido mencionada por ninguno de los demás demandantes no habría llamado su atención. Mr. Haddock sugería que la palabra "libertad" debía tener algún vínculo con un partido que se denominara liberal.


Según las declaraciones de testigos y demandantes, no había nadie —con excepción de Mr. Haddock— que no hubiera reconocido su responsabilidad por leyes o proyectos de leyes cuyo propósito principal era el de obligar a las personas a hacer algo que no deseaban, o evitar que hagan algo que deseaban. A partir de estos hechos, Mr. Haddock argumentó que niguna de estas personas merecían usar el calificativo de liberales.



Por su parte, el programa de Mr. Haddock es simple:



a) no proponer ninguna ley a menos que su objeto sea permitir que la gente haga lo que le dé la gana; y



b) no apoyar niguna ley cuyo objeto impida que la gente haga lo que le dé la gana.



Finalmente, el juez concluyó:


"He decidido que el único demandante que ha presentado un buen argumento por su reclamo de ser considerado representante del Partido Liberal, como lo tenía en mente la difunta al redactar su testamento, es Mr. Haddock, y así se ordena que se lo considere su legatario. También ordeno que los demandantes George y Asquit paguen las costas".



(traducción libre y sintetizada del fallo (IO) IN RE MACALISTER-RUNCIMAN V. PRIM, RUSSELL V. PRIM, SIMON V. PRIM, LLOYD GEORGE V. PRIM, PHILLIPS V. PRIM, WALTER V. PRIM, STEPHENSON V. PRIM, KENSINGTON V. PRIM, STANLEY V. PRIM, KENWORTHY V. PRIM, MACLEAN V. PRIM, BEN V. PRIM, HADDOCK V. PRIM, publicado en Herbert, A. P., Uncommon Law, Ed. Barnes & Noble, 1993, ps. 59 y siguientes).

4 comentarios:

Aubry et Rau dijo...

Alberto: muy buena e ilustrativa la historia.

No me cabe duda que Diego va a pasar por aquí, de tal manera que le dejaré una inquietud: así como se dice que el comunismo sería la expresión superior o desarrollada del socialismo, ¿el anarquismo vendría a ser la expresión superior del liberalismo?

Y no lo digo en forma provocativa, ya que me reconozco (además de políticamente liberal) con un gran respeto y admiración hacia el ideario anarquista

Dieguistico! dijo...

Alberto, muchas gracias por la dedicatoria. Me parece una anécdota genial, y la verdad que si, que ese tipo era el único que le hacía honor al mote de liberal. Igual, más cercano que yo a esa clase de individualismo está mi amigo Martín Juno: www.destructordemitos.com.ar

Aubry et Rau, desde ya que es buena la pregunta. Y la respuesta para algunos es que si, que el estadio máximo del liberalismo sería el anarquismo, bien que entendido como "anarcocapitalismo" o anarquismo con propiedad privada. En EEUU los denominan "ancap" (nada que ver con las estaciones de servicio uruguayas) y llegan al extremo de idear un mundo sin estado, totalmente regido por sistemas privados de justicia, seguridad, etc. Un ejemplo de anarcocapitalistas son los muchachos del Cato Institute (www.cato.org). Yo si bien soy "ultraliberal", no llego a ese extremo. Me considero "liberal clásico", y considero que el Estado tiene un rol que cumplir en temas como la justicia, la educación, la seguridad o la salud. Mi ya mencionado amigo Martín Juno está más cerca del "anarcocapitalismo", si querés consultalo, que debe estar más interiorizado sobre el ideario "ancap".

Anónimo dijo...

Acaso podría existir un mejor sistema?
En el que los seres humanos podamos tener orden sin necesidad de la autoridad que lo imponga.

Era la esperanza de William Godwin,llegará un dia que no sera necesario el castigo y por lo tanto no necesitaremos gobierno.

Belén FDECHOQUE!

Alberto Bovino dijo...

De acuerdo con la falta de autoridad coactiva, ¿pero quién dijo que el orden es bueno?

Saludos,

AB