18 jul 2011

"PLAZO RAZONABLE" PARA ENVIAR EL PLIEGO AL SENADO

CORRÉ, CORRÉ...








El último post de Gustavo Arballo se titula:


Eligiendo jueces: de la terna a la designación, cuánto se tarda


Una de las conclusiones más increíbles a las que llega Arballo en esa entrada es, para mí, más que cuestionable. Dice Gustavo:


Mi valoración es que hasta un año sería un plazo razonable que el Ejecutivo puede tomarse en elegir, y un plazo que yo como candidato ternado no vería excesivo, de modo de que los 13 meses podría ser un margen de tolerancia aceptable.


En esa entrada dejé este comentario:


Gustavo:
Buenos datos, pero tu "plazo razonable" me parece irracional.

Suponte que te revoleo treinta ternas esta tarde. Mañana te invito a desayunar, ¿cuánto tiempo nos podría llevar descular los treinta candidatos usando tu telefóno con una mano y Mr. Google con la otra?

Trataré de demostrarlo a propósito de un post que estoy preparando.


La respuesta de Gustavo fue:


Gustavo Arballo dijo...

Hacer lo hacemos, pero ojo capaz que sale cualquier cosa Alberto.



Miremos cómo se resolvieron las siete ternas del Concurso 120, enviado al Poder Ejecutivo en marzo de 2006:



Terna 1/120

Terna 2/120

Terna 3/120

Pintos

Rongo

Rofrano

Rongo

Rofrano

R.Varela

Rofrano

R.Varela

De Campos


Terna 4/120

Terna 5/120

Terna 6/120

Terna 7/120

R.Varela

R.Varela

R.Varela

R.Varela

De Campos

Decaria

Ríos

López

Decaria

Ríos

López

Martínez


Las tres primeras se resolvieron por quienes ocupaban el primer puesto en cada una de ellas. Las cuatro restantes, en las cuales Ignacio Rodríguez Varela se hallaba en primer lugar, se resolvieron designando a los cuatro ternados que se hallaban en segundo lugar, detrás de Rodríguez Varela. La designación y remisión de pliegos al Senado se realizó en noviembre de 2006. Es decir, ocho meses más tarde.


Veamos ahora que sucedió con el concurso 170.


Terna 1/170

Terna 2/170

Terna 3/170

Terna 4/170

Montanaro

Montanaro

Montanaro

Montanaro

Klappenbach

Peralta

R. Varela

R. Varela

Peralta

R Varela

Quian Zavalía

Zucconi

Terna 5/170

Terna 6/170

Terna 7/170

Terna 8/170

Montanaro

Montanaro

Montanaro

Montanaro

R. Varela

R. Varela

R. Varela

R. Varela

Lopez

Ormaechea

De Santo

Slupsky

Terna 9/170

Terna 10/170

Terna 11/170

Montanaro

Montanaro

Montanaro

R. Varela

R. Varela

R. Varela

Palmaghini

Bernan

Rappa


Como se puede apreciar a simple vista, en un concurso por once cargos, se resolvió según los siguientes criterios. Se ignoró en once oportunidades al candidato que estaba en primer lugar en las once ternas. En las dos primeras ternas se designó a quienes seguían en segundo puesto. En las nueve ternas restantes se eligió a quienes estaban en tercer lugar, debajo de Rodríguez Varela.


Estas ternas fueron elevadas al PEN el 15 de julio de 2010, y los pliegos fueron remitidos al Senado un año más tarde, en julio de 2011. A pesar de que se elevaron al PEN el 15 de julio, no fue hasta dos meses más tarde, el 15 de septiembre de 2010, que fueron publicadas para el trámite de impugnaciones ante el Ministerio de Justicia. ¿Cómo se justifican estos dos meses para un simple trámite administrativo?


No encontramos ninguna razón que justifique estas demoras. Es más, creemos que se debería limitar la discreción del PEN de dos maneras diferentes. En primer término, se debería regular un plazo razonable pero sustancialmente menor, como, por ejemplo, treinta días desde que termina el trámite de las impugnaciones, para que los pliegos sean remitidos al Senado. Por otra parte, el/la presidente debería justificar las razones de la designación cuando no elija al candidato ternado en primer lugar, como se hace en la Provincia de Santa Fe[1].



[1] La terna o propuesta que se eleva al Poder Ejecutivo es vinculante en cuanto a su composición plenamente, ya que no podrá apartarse de los propuestos para seleccionar al candidato. Si bien el gobernador puede modificar el orden de mérito, para seleccionar al segundo o al tercero debe hacerlo expresando las razones. http://www.consejomagistratura.santafe.gov.ar/

17 jul 2011

DENEUVE, LA REPÚBLICA FRANCESA, RECLAMA POR LOS DERECHOS DE LOS FUMADORES

CATHERINE DENEUVE:
UNA BELLEZA INTELIGENTE Y CONCIENTE DE SUS DERECHOS






La imagen de Catherine Deneuve (París, 1943) fue usada para representar a Marianne, el símbolo nacional de la República, entre 1985 y 1989. Y las plazas de los pueblos de Francia se llenaron de estatuas de Marianne con la cara de Catherine. ¡Libertad, igualdad, fraternidad… y Catherine Deneuve!















Catherine Deneuve desafía la ley del tabaco y se pone a fumar en una rueda de prensa

La actriz francesa criticó duramente la ley del tabaco: "Atenta contra la libertad individual".







15 jul 2011

TARJETA ROJA PARA RODRÍGUEZ VARELA


CON EL FUERO FEDERAL NO SE JODE








En el concurso 140 destinado a cubrir dos cargos de Juez en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal, la prueba de oposición de Ignacio Rodríguez Varela fue calificada con 70 puntos sobre 100, segunda nota del concurso en el cual ocupó el 2º lugar sobre los 32 postulantes presentados a examen.





Superó así a todos los concursantes que se desempeñaban como jueces, fiscales y secretarios del fuero de la vacante. Tras conocerse el orden de mérito en 2006, el concurso permaneció demorado hasta ser enviado a revisión por un jurado de notables que confirmó las correcciones en 2007.



Sobre el trámite de este concurso, se informó en La Nación:



El más viejo de los concursos que debe resolver el Consejo de la Magistratura tiene todos los plazos vencidos: cumplió dos años y ocho meses, no tuvo un solo movimiento en el último año y todavía parece lejos de definirse. Se trata del proceso para cubrir dos vacantes en la justicia federal porteña, donde se tramitan las principales causas de corrupción en el nivel nacional.



Hace dos semanas, la presidenta de la Comisión de Selección del Consejo, la kirchnerista Diana Conti, anunció que propondría anularlo. El argumento: que se había demorado demasiado y que la mayoría de los candidatos había obtenido calificaciones muy bajas en la prueba escrita (de 33 aspirantes, más de la mitad no llegó a un cuatro). Ningún consejero se opuso públicamente, pero por lo bajo expresan resistencias. La anulación enfrenta una dificultad: a pedido del Consejo, tres juristas de primer nivel revisaron los exámenes y dijeron que la tarea de los evaluadores había sido intachable.



El informe de los juristas fue presentado en febrero de 2007 y ese mismo día el Consejo creó una subcomisión para proponer qué hacer. Sus integrantes son el juez Luis María Bunge Campos* y el diputado kirchnerista Carlos Kunkel. Todavía no respondieron nada. Ahora, el oficialismo está analizando otra propuesta: dividir el concurso y anular sólo la mitad.



Hubo un caso parecido, el concurso para cubrir dos vacantes en la Cámara Federal porteña, en el que el Consejo resolvió lo contrario y acaban de remitirse los candidatos al Poder Ejecutivo. En este caso, los resultados del examen fueron aún peores: sólo aprobaron dos de los 16 concursantes. Al igual que en el concurso de los juzgados, aquí también se acumuló la segunda vacante cuando el trámite estaba avanzado, pero nadie pidió la nulidad de esta decisión.




Finalmente, y tras aparecer fugazmente en los órdenes del día de ese año para su consideración por la comisión de selección del Consejo de la Magistratura, fue nuevamente demorado con públicas manifestaciones de los consejeros Kunkel y Conti sobre la supuesta ineptitud ideológica y política de los que se encontraban en condiciones de terna. En septiembre de 2009 fue anulado por el plenario del Consejo de la Magistratura a instancia de los representantes del oficialismo.


La nueva versión del concurso, terminó en un escándalo predicho por I. Rodríguez Varela al hacer saber a los jueces que no habría de participar en ella[1]. Desde hace dos años está paralizado por los graves indicios de connivencia entre concursantes y jurados.



Regresando al concurso 140 original, se conoció el resultado de los exámenes y el consecuente orden de mérito general que se publicó en marzo de 2006, con gran repercusión por el pobre desempeño de quienes eran señalados como “candidatos del gobierno”. Desde entonces se deslizó la idea de que los exámenes iban a ser revisados, por el “extremo rigor” con que fueron evaluados y las notables diferencias de puntajes que diluían cualquier margen para modificar el orden de mérito.


El 10 de octubre de 2006, lo que se anunciaba en los trascendidos periodísticos tomó cuerpo con la decisión de someter los exámenes a la revisión por jurados consultores. Los argumentos se centraron en las sugerencias de la subcomisión –que integraba el Consejero Carlos Kunkel– relativas a la gran cantidad de impugnaciones formuladas por los candidatos, las bajas calificaciones asignadas, “lo cual denota un excesivo rigor”, y “la brecha insalvable entre los primeros y los últimos, que podría tener incidencia en el orden de mérito definitivo de cada uno de ellos”.


El 14 de febrero de 2007 los consultores doctores Julio Maier, Gustavo Mitchell y Carlos Lazcano, entregaron al Consejo su informe. Los consultores dijeron:



…Este grupo de consejeros ha verificado, unánimemente, que, en cada caso, el dictamen del jurado se ajusta a la perfección con los señalamientos positivos y negativos de cada una de las pruebas: él es reflejo de los defectos y aciertos de las pruebas escritas, según las pautas fijadas por el tribunal examinador…”.


“… Hemos dejado para el final las bajas calificaciones que, según lo estimó la Subcomisión sorteada, fundan la posibilidad de un arbitrio por parte del tribunal examinador. Aquí nos interesa recordar, en primer lugar, que esas calificaciones pueden ser tildadas de rigurosas, pero que, en todo caso, nunca podrán ser consideradas injustas y menos aún por la tacha de recurrir a la comparación entre las pruebas escritas. Precisamente, nosotros hemos comprobado que, apreciadas todas las respuestas en su conjunto, las notas obtenidas por cada uno de los concursantes, según cada rendimiento, guardan estricta relación entre ellas…”.



Los doctores Lazcano y Maier agregaron las siguientes consideraciones que son aplicables a la resolución nº 484/08 del Consejo de la Magistratura:


“…Empero, todavía quisiéramos dejar expresadas dos advertencias. La primera es casi pueril: conforme a nuestras explicaciones anteriores, en el supuesto de que coincidiéramos en afirmar que se trató de un tribunal demasiado riguroso, la solución real y justa sería, tan sólo, aumentar un número de puntos idénticos, dentro de la escala, a cada uno de los participantes, con lo cual la valoración continuaría idéntica…”.


“… La segunda advertencia es más seria: corregir el resultado de un concurso conforme a nuevos puntajes “aconsejados” por consejeros nombrados con posterioridad a la resolución del concurso por el tribunal competente, esto es, “post valoración del tribunal” designado para decidir e integrado conforme a un procedimiento reglado, que prevé la oposición de los candidatos a esta integración, total o parcialmente, conducirá, más tarde o más temprano, al desprestigio de los concursos y de los tribunales que los presiden, a que los mismos jurados rechacen su designación y, en definitiva, a que sus puestos sean ocupados por personas de menor valor, acerca de las cuales pueda expresarse, ab inicio, que “no molestarán”. Proceder así por imputación genérica de rigor o “bajas notas”, dirigida hacia los integrantes del tribunal, conducirá aún más rápidamente a ese resultado”.



Es evidente que el dictamen de los consultores no conformó a todos los consejeros, porque, lejos de seguir sus conclusiones, pusieron el concurso en el “freezer”, y el trámite pasó –entre octubre y diciembre de 2007– de la completa paralización a un hostigamiento manifiesto de los consejeros señalados por los medios gráficos como “oficialistas”, a punto tal de que fue retirado de la consideración de la Comisión de Selección, como reconocieron otros consejeros en declaraciones recogidas en notas y artículos varios.



Estos hechos luego se confirmaron, al manifestar algunos integrantes de la subcomisión que “no se ponen de acuerdo”, que “Bunge Campos no estaba dispuesto a firmar la nulidad”, que “en agosto pasado pareció que el caso se destrababa. La subcomisión había redactado un predictamen, que recomendaba respetar el orden de mérito original en este concurso”, “que el predictamen estaba firmado, pero no llegó a tratarse, porque la subcomisión lo retiró antes” y que “nada de esto quedó reflejado en el expediente”. En esa misma nota de marzo pasado se atribuye, nada menos que al entonces Presidente del Consejo de la Magistratura, doctor Pablo Mosca, esta afirmación: “no sabemos qué es lo que está pasando…. Es preocupante –sostuvo– que haya semejante demora para cubrir dos juzgados federales de tanta trascendencia. Pese a que los abogados no integramos la Comisión de Selección, hemos planteado el tema, pero no tuvimos respuesta.


Los ataques al concurso se pusieron aún más en evidencia con algunas declaraciones hechas a diferentes medio de comunicación, especialmente las publicadas entre marzo a junio de 2008, en las cuales comenzó a hablarse de anularlo o de mutilarlo, fundado –a juicio de algunos consejeros– en la lisa y llana afirmación de la ausencia de postulantes de su agrado (sic). Así, en un artículo publicado el 22 de marzo de 2008, la consejera Diana Conti dijo que “promoverá la anulación del concurso” y que no se trataba de una idea novedosa porque “el diputado Carlos Kunkel lo había intentado el año pasado” –por el 2007–, agregando luego que “el planteo es anularlo. Pasó demasiado tiempo y la mayoría de las calificaciones de los concursantes fue horrible”, explicó Conti”, a quien también se le atribuye la afirmación en el sentido de que “el dictamen de los jurados que avalaron las correcciones no es un impedimento. No es vinculante, afirmó”.


Hasta que un buen día, de manera irregular y luego de que Bunge Campos diera fin a la reunión plenaria y no estuviera en el recinto, se anuló ilegalmente el concurso. Informó La Nación:

Los argumentos para anular el concurso fueron los malos resultados de los exámenes (de los 33 aspirantes, más de la mitad no llegó a un cuatro) y la "excesiva demora" del trámite, que cumplió tres años y tiene todos los plazos vencidos.



El último movimiento del expediente había sido un dictamen de tres juristas de primer nivel -Julio Maier, Gustavo Mitchell y Carlos Lascano- que revisaron la corrección de los exámenes y dijeron que la tarea de los evaluadores había sido intachable. Entonces, el tema pasó al análisis de una subcomisión integrada por el diputado kirchnerista Carlos Kunkel y el juez Luis María Bunge Campos, que jamás presentaron su dictamen.



Así, el expediente de mayor voltaje político de la Comisión de Selección estuvo paralizado un año y medio, hasta que la semana pasada se decidió su anulación.



El efecto concreto de esa medida es que se reabrirá la inscripción para el concurso. Podrán volver a competir candidatos que habían sido aplazados (como el subrogante de uno de los juzgados vacantes, que se sacó un uno en el examen, pero es considerado un buen juez por el kirchnerismo) y relegará a varios que habían aprobado, pero que no cuentan con la simpatía oficial.



Conti defendió la anulación. "Se estuvo estudiando un año y medio. Dista mucho de ser una medida tomada entre gallos y media noche. Dos consejeros no podían ponerse de acuerdo y este es el fruto de una decisión madura, tomada en el momento oportuno", dijo.



La decisión también generó críticas fuera de los tribunales. El foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores) calificó la medida de "escandalosa" y "arbitraria".

Los jueces reclamaron ayer que se revise la decisión del Consejo de la Magistratura de anular el concurso para cubrir dos vacantes en la justicia federal de la Capital, el fuero más sensible para el poder político: denunciaron que había sido una medida arbitraria, tomada sobre tablas y sin los votos que exige el reglamento.



"Es un manoseo más al Poder Judicial", dijo anoche a LA NACION Ricardo Recondo, presidente de la Asociación de Magistrados de la Justicia Nacional. "Está claro lo que sucedió: no les gustaron los candidatos. No puede ser que cuando al Gobierno no le gustan quienes ganaron un concurso para cargos que son altamente delicados, anule todo."



"Lo que pasó es muy grave —advirtió ayer Recondo—. Esta decisión, que se tomó entre gallos y medianoche, ignoró el dictamen de consultores de primer nivel, que habían advertido que el examen estaba bien tomado." (ver nota en LA NACIÓN aquí)


Conclusión, esta maniobra de algunos consejeros —además de ser descarada— volvió a dejar de lado la candidatura de Ignacio Rodríguez Varela.


Habría que explicarle a los consejeres responsables —v. gr., Diana Conti— el significado del término “Estado de derecho”.



* Bunge Campos aún no integraba el Consejo cuando se ordenó la “revisión” de los exámenes.

[1] Ver Marcela Rodríguez, “Consejo de la Magistratura de la Nación. A tres años de su captura”, 2009, www.marcelarodriguez.com.ar/.../M.Rodriguez_Informe_Consejo_Mag.__....

14 jul 2011

IGNACIO RODRÍGUEZ VARELA: ALGUNOS NÚMEROS

LOS CONCURSOS:
¿Récord de rechazos para un candidato?







Concursos, cargos y ternas





Cómo se designa



Falta resolver la designación de dos ternas. En ambas está Rodríguez Varela.

13 jul 2011

TEXTO AMPARO "RÍO NEGRO" POR PROHIBICIÓN DEL RUBRO 59

El amparo que impugna el decreto que prohibió los avisos del rubro 59






Amparo "Río Negro" por prohibición rubro 59



12 jul 2011

CARTA ABIERTA DE LA INDIGNADA MUJER DE UN FUNCIONARIO DISCRIMINADO

EL DOLOR DE MARÍA DEL PILAR,
MUJER DE IGNACIO RODRÍGUEZ VARELA




Mi nombre es María del Pilar Márquez. Tengo 34 años. Estoy casada con Ignacio Rodríguez Varela y tenemos cinco hijos. Conozco a Ignacio hace más de una década y me consta su esfuerzo para ser designado Juez de la Nación y su talento y vocación para desempeñarse en la función pública, para la que él dice –y yo sé- que ha nacido.


Mi opinión puede ser subjetiva, sin embargo, se convalidó con los resultados de los concursos convocados por el Consejo de la Magistratura. Ignacio encabezó cuatro ternas para ser nombrado Juez de Instrucción y dos para el cargo de Fiscal en el mismo fuero; el Poder Ejecutivo de la Nación consideró en todas esas oportunidades que el segundo en la terna era mejor candidato para presentar ante el Honorable Senado de la Nación. Ignacio tiene el mérito de haberse convertido en el candidato más rechazado por el Poder Ejecutivo desde la creación del Consejo de la Magistratura. Ahora tenía la certera posibilidad de encabezar dos ternas más para ser nombrado Juez Federal y hoy me entero, a partir de la noticia de Paz Rodríguez Niell publicada en La Nación, que ese concurso fue anulado tras una subrepticia reunión del Plenario del Consejo de la Magistratura, realizada después de la reunión de la Comisión de Selección, sin que su tratamiento estuviera en el orden del día, cuando los consejeros de la comisión de selección que se oponían a esa decisión se habían ido y sobre tablas. Leí la resolución 484/08 que resolvió anular el concurso. Los únicos argumentos fueron los plazos vencidos y las malas calificaciones obtenidas por los candidatos. Que los plazos se hayan vencido es culpa del propio Consejo y someter a concurso otra vez las mismas vacantes sólo retrasa aún más los nombramientos. Que las notas hayan sido malas tampoco es una razón válida. Es como si se pudiera anular un examen en una universidad cuando a los alumnos les va mal. Resulta infantil leer cómo se le atribuye la responsabilidad de las bajas notas al jurado, cuyo criterio además fue avalado por consultores de gran prestigio tras una intervención pedida por el propio Consejo que ahora tilda su opinión de “insuficiente”. Pero lo más grave es que en ese concurso, en el que Ignacio está segundo, no todas las calificaciones fueron malas. Ignacio se sacó un siete y es su nota más baja en lo que va de sus presentaciones. Pero como ahora no sólo el Poder Ejecutivo Nacional sino el propio Consejo de la Magistratura se ocupará de acomodar los candidatos no por sus méritos sino por sus amistades políticas, Ignacio tendrá que presentarse otra vez a rendir un examen que ya aprobó para que a los candidatos del gobierno les vaya un poco mejor y puedan acercarse a Ignacio lo suficiente como para ser, eventualmente, “considerados mejores candidatos por el Poder Ejecutivo de la Nación”.

No me quedan muchas esperanzas para el concurso de Juez de Cámara en el fuero Penal Económico en el que Ignacio también está en segundo lugar tras sacarse otra muy buena nota. Aquí ya se produjo una primera injusticia al no agregársele una tercera vacante como lo exige la ley –el Consejo, igual que con el concurso que anuló, llamó a nuevo concurso para dar otra chance a los desafortunados candidatos-. La próxima injusticia sólo puede evitarla el Poder Judicial de la Nación si por fin se digna a resolver un recurso de amparo interpuesto por Ignacio en su intento de revertir esta implacable realidad. Pero Ignacio todavía no tiene quien lo ampare. El recurso ya va por el cuarto juez que se excusa de intervenir porque el futuro de estos magistrados se encuentra, justamente, en manos de este Consejo de la Magistratura.


A mí sólo me queda indignarme hasta el llanto, escribir para descargarme y seguir alentando a Ignacio para que no baje los brazos.


Esta carta fue publicada en el blog de Ramón Lanus el 24 de septiembre de 2008

11 jul 2011

¿SERÁ QUE HOY REGIRÁ LA EXIGENCIA DE IDONEIDAD?

¿SERÁ DESIGNADO IGNACIO RODRÍGUEZ VARELA?

Por Alberto Bovino






Hasta la semana pasada, Ignacio RODRÍGUEZ VARELA (IRV) había sido víctima de una grave discriminación por “portación de apellido”, y fue relegado del envío de los pliegos al Senado para la designación como juez o fiscal en varios concursos (ver nota de Mirna GORANSKY).



Se trataba de los concursos 120, 39, 51 y 168. Luego de los respectivos concursos, RODRÍGUEZ VARELA integró once de las doce ternas remitidas al PEN. En estas once ternas, IRV se ubicó en tercer lugar en dos de las ternas, en segundo lugar en tres de ellas y en primer lugar en seis ternas.


Sin embargo, solo en tres de las ternas en las que IRV estaba en segundo o tercer lugar fue designado quien ocupara el primer puesto. Y en las seis ternas lideradas por RODRÍGUEZ VARELA, se designó a quien estaba inmediatamente debajo de él en el orden de mérito.


IRV conserva aún una pequeña esperanza, aunque las cosas no están muy bien. En efecto, él participó en tres concursos (251, 170 y 244), en los cuales se jugaban veintidós cargos, que estaban pendientes de remitir al Senado por parte de la presidente. La semana pasada se publicó que varios pliegos habían sido enviados al Senado, pero recién hoy a la tarde comenzó a liberarse la información sobre los candidatos designados por Cristina KIRCHNER.


RODRÍGUEZ VARELA integraba trece de las veintidos ternas. Hasta este momento, se conocen los resultados de diecinueve de ellas. Resta decidir —o dar a conocer— una terna del concurso 251 y dos ternas del concurso 244. En estas dos últimas, IRV ocupa el primer lugar en el orden de mérito.


¿Será que finalmente se dejará de lado el ilegítimo criterio de la “portación de apellido”?

DISCRIMINACIÓN EN EL NOMBRAMIENTO DE JUECES Y FISCALES: EL CASO RODRÍGUEZ VARELA

UNA INVITACIÓN A CONOCER UNA POSTERGACIÓN INAUDITA







Buenos Aires, 30 de abril de 2011


Queridos amigos,



Escribo este correo para comunicar lo que creo que es una injusticia. Como en toda injusticia hay un “injusticiado”; en este caso: Ignacio Rodríguez Varela —Nacho—.



Algunos de ustedes recordarán mi paso por la fiscalía de Saavedra como el fin de un proceso bastante difícil en la PGN. Difícil porque cualquier iniciativa de cambio era inmediatamente obstaculizada por la máquina de impedir que eran la mayoría de los fiscales, incluidos aquellos de los que cabía esperar algún acercamiento. En ese proceso sólo contamos con el apoyo de unos pocos fiscales y, sobre todo, de Pepe Campagnoli acompañado siempre de Ignacio Rodríguez Varela, secretario. La Fiscalía abrió en el año 1999 y con algunas idas y venidas Pepe y Nacho siguen trabajando ahí.




Hago esta introducción para decirles que quiero hacer algo para ayudar a Nacho en sus intentos desde hace años —siglos— para que lo designen juez o fiscal. Desde 2006 ha sido seleccionado para integrar doce ternas para juez, camarista y fiscal, siete de ellas en el primer lugar. Parece ser que finalmente tenía/tiene la oportunidad de que se envié la propuesta al Senado para el cargo de juez de instrucción (concurso 170, 11 cargos, está en cuarto lugar con 85 puntos en la prueba), pero, aparentemente, algún asesor de Zanini fue consultado cuando el pliego ya estaba en Legal y Técnica, y habría sugerido su rechazo en función de las razones discriminatorias que impiden permanentemente su nombramiento. Esto significaría que probablemente lo pasarán por arriba en las diez ternas consecutivas que ha de integrar en ese concurso y, seguramente, correrá la misma suerte en los otros pendientes para camarista de la cámara criminal y de los tribunales de juicio (no tengo números exactos pero alrededor de 24 ternas, 17 en el primer lugar).



Le pedí a Ignacio que me dijera cuáles eran las razones por las cuáles el creía que no lo designaban, y tiene la casi certeza de que se trata de un caso de “portación de apellido”. En cuanto a su padre, me dijo que:



“fue Decano de la Facultad de Derecho de 1972 a 1973, Fiscal de Estado de la Provincia de Buenos Aires (equivale a la Procuración del Tesoro nacional) de 1976 a 1978, Ministro de Justicia de 1979 a 1981, y Rector de la Universidad de Buenos Aires en 1982; luego defensor de Videla en diversos procesos penales”.



Su condición de “hijo”, según me dicen, ha sido la señalada de manera unánime como causa de la discriminación; lo dicen algunos funcionarios en forma expresa cuando alguien pide que se preste atención a su situación. Ante ello Nacho ha presentado un recurso de amparo basado en que la discriminación, el trato evidentemente desigual y la imposibilidad de sostener que las once veces en las que se pasó por arriba la decisión de los jurados obedece a la idoneidad constitucional. La Cámara en lo Contencioso administrativo le reclama en su sentencia la prueba fehaciente de la razón de la discriminación…



Ignacio me escribe diciendo que:



“todo indica que no me quieren designar por portación de apellido, y es posible también que mi actuación en las fiscalías y en aquel año en el Ejecutivo me ganaran enemigos por otras razones[1], pero desde 1993 cuando fui designado Secretario y arrancamos luego con el gordo Pepe nuestras batallas, tengo una legión de enemigos por el estilo; bienvenidos sean, porque se trata de tratantes de blancas internacionales; algún juez y todos los que lo sostienen que es otra legión; una multitud de comisarios generales, mayores y menores; otra multitud de políticos corruptos, como aquel presidente del consejo deliberante, Pico, al que le dieron 14 años de condena, hecho que motivó mi primer bolilla negra de parte de un juez de la vieja Corte en 1997 cuando me quisieron nombrar en la CSJN para integrar la secretaría especial para la causa de la embajada; esto además de una multitud de bandas de piratas del asfalto, de empapeladores, de peligrosos secuestradores y otras asociaciones ilícitas que llegaron a nada menos que 20 condenas por ese delito casi imposible; agregále a esto a toda esa legión de tribunalicios apachorrados y maliciosos que nos odian desde que se nos ocurrió la aventura de la Fiscalía de Distrito; no te olvides que éramos la única fiscalía que, por ejemplo, era salteada en el turno de tres jueces a pedido de ellos y por decisión de un camarista que les hizo caso, eran Moundjian, Madjoubian y Muratorio, los tres se tuvieron que ir o fueron echados. Por lo demás, jamás fui impugnado en los larguísimos y penosos trámites de esos 12 concursos por NADIE, ni siquiera por los que luego se ocupan de llenarle la cabeza a Zaninni para que entregue la mía. Les salgo muy barato”.



En fin, esta es la situación. En mi carta de adhesión a la candidatura de Nacho destaqué su valentía y coraje y resalté que esas virtudes, sumadas a su imparcialidad e independencia, lo hacían merecedor de toda mi confianza para ejercer el cargo para el que está propuesto y por el que ya ha sido distinguido. Subrayé, además, su capacidad para transmitir a quienes lo acompañan su vocación y la forma desprendida y generosa con la que he visto como comparte su conocimiento, permitiendo a quienes trabajamos con él enriquecernos y aprender con su ejemplo. En mi opinión, el Estado no puede darse el lujo de perder un juez o un fiscal con estas condiciones.



Entiendo que no es una locura pensar que el apoyo a Ignacio Rodríguez Varela tiene que venir de los sectores “progresistas” al que pertenecemos algunos de nosotros. Lo que ocurre con Nacho es algo que aparece en mi cabeza regularmente y me incomoda no hacer nada para evitar que esta situación se siga repitiendo. Con algunos de ustedes en algún momento firmamos una solicitada ante una situación que ofendía la legalidad y la justicia; más allá de quienes eran sus protagonistas. En este caso el protagonista tiene un apellido: Rodríguez Varela.



La cuestión es cómo prevenir que se repita ahora lo que ya ha ocurrido en todos los concursos anteriores. Esta carta es un comienzo.




Un abrazo,



Mirna Goransky




[1] Se refiere al año 2004 cuando trabajó en el Ministerio de Justicia y Seguridad a cargo, en ese entonces, de Gustavo Beliz.

POLÉMICA BIZARRA

¿CÓMO SE MIDE UN ANO?


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