MALDITO TU ERES (Título del libro de H. Brienza)

CARTA DE UNO DE LOS ACUSADORES PARTICULARES POR LA CAUSA "VON WERNICH"

EL SANTO OFICIO DE LA INQUISICION

La condena a VON WERNICH es también la condena a la parte más oscura de la Iglesia, al sector que se alió al poder sin importar los crímenes que éste cometiera. Es la condena a la cruz que junto con la espada cometió el genocidio de los pueblos americanos. Es la condena a los inquisidores que perduraron y que comulgaron a los miembros de la junta militar, a VIDELA, MASSERA y AGOSTI.

La condena a VON WERNICH lo es a quien que participó en el secuestro de Liliana GALARZA, estudiante mendocina, madre de María Mercedes MOLINA GALARZA, que nació cuando su madre estaba privada de libertad en la Brigada de Investigaciones de La Plata, en el centro clandestino de CAMPS, ETCHECOLATZ y VON WERNICH. Ese centro clandestino similar a Las Lajas de Mendoza y a los aproximadamente 340 que funcionaron en Argentina entre 1976 y 1983.

La verdad va a seguir naciendo y no va a parar de nacer. La verdad de lo que sucedió en Argentina y en Mendoza a pesar de que algunos mercenarios del poder se obstinen en ocultar junto a catedráticos y poderes estatuidos. Esa verdad mal que les pese seguirá viendo la luz. Esa verdad va a poner en el lugar que se merece a Monseñor ANGELELI, a Carlos MUGICA y a todos los hermanos en Cristo que junto con Camilo TORRES lideraron el proceso de liberación latinoamericana.

La condena a la parte oscura de la Iglesia representada cabalmente por WON WERNICH es la condena al sostén espiritual sin el cual los asesinos, los torturadores los apropiadores de niños, los violadores no habrían podido cometer sus crímenes, ellos fueron parte del genocidio como lo deja establecido la sentencia y no meros espectadores como pretenden mostrarse.

Con la certeza de que sus crímenes no quedaran impunes.

Con la fuerza que otorga la llegada de la justicia, seguiremos luchando y luego seguirán nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos para que Uds. Reciban lo que se merecen, reciban JUSTICIA y para que nuestro pueblo recupere la memoria.

Pablo Gabriel SALINAS.
Abogado de Mercedes MOLINA y del MEDH Mendoza.
Querellante en la causa contra VON WERNICH.

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GRACIAS, PABLO

AB

Comentarios

Fran N. Ferrón dijo…
La inquisición en el siglo XXI sigue latente. No es algo poco visible, es más, Internet muestra notablemente cómo piensan muchísimas personas que no creen en la dignidad de los "delincuentes". O sea, hay que modificar el "criterio común" de los inquisidores o replantearnos las herramientas que se utilizan para erradicar la inquisición.
Si tenemos en cuenta que un orden constituido -lógicamente- intenta impedir su destrucción, no podemos pretender que la lucha sea leve.
Por ejemplo, el ordenamiento jurídico nacional y el de algunas provincias poseen notables manifestaciones positivas de cultura jurídica inquisitiva. Lo cual nos demuestra que legisladores tanto nacionales como provinciales ignoran lo que es la inquisición o están de acuerdo con la misma.
Igualmente desde lo académico es notable la influencia y el peso que tienen las corrientes acusatorias republicanas.

Pd: Muy buena la carta.

Abrazo.
Rex dijo…
Que delirante!