21 ago. 2017

FONTEVECCHIA: EL ESTADO NO CONVENCIÓ EN LA CORTE IDH




Hoy se celebró en la Corte Interamericana (San José, Costa Rica) la audiencia de supervisión de cumplimiento de sentencia en el caso Fontevecchia y D’Amico vs. Argentina. La Corte escuchó al Estado argentino, al CELS, como representante de las víctimas, y a la Comisión Interamericana.

La trascendencia del caso para la Corte Interamericana provocó una audiencia pública —por lo general son privadas—. El objeto central de la audiencia fue la sentencia dictada por la Corte Suprema el 14 de febrero de este año (ver acá y acá), en la cual se apartó de sus posturas anteriores en materia de obligatoriedad de las sentencias de la Corte IDH.

En la audiencia, la representación del Estado no pudo hacer mucho más que echarle la culpa a la Corte Suprema. Daba la impresión de que los abogados del Estado deseaban que se corporizaran Lorenzetti, Highton, Rosenkrantz y Rosatti para que sean ellos los que pusieran la cara para justificar su indefendible sentencia...

Tanto el Relator especial para la libertad de expresión como el Presidente de la Comisión estuvieron durísimos con la decisión de la Corte Suprema

la decisión de la Corte Suprema en el caso Fontevecchia constituye también un retroceso en la destacada trayectoria de Argentina en el desarrollo e incorporación del marco jurídico interamericano en materia de libertad de expresión (Edison Lanza, Relator especial para la libertad de expresión).

esta decisión, de consolidarse, generaría un retroceso para la Argentina, que en materia de libertad de expresión, solo podría ser comparable con la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, que justificó en la soberanía del Estado, y en la constitución, el poder originario de ese tribunal y el no cumplimiento de una sentencia de esta Corte Interamericana, en el caso Marcel Granier y otros vs. Venezuela sobre la decisión de no renovación de frecuencias del canal de televisión RCTV (Edison Lanza, Relator especial para la libertad de expresión).

un aspecto central de esta restitución tiene que ver con el ejercicio del derecho que fue conculcado, el derecho a la libertad de expresión. En ese sentido, la sentencia que condenó civilmente a las víctimas, en opinión de la Corte Interamericana, no se basó en la proporcionalidad del monto, sino que la Corte Interamericana estableció su inconvencionalidad en sí misma, es decir, por incumplir obligaciones que se relacionan con los estándares ya referidos... un elemento esencial de la restitución en este caso, es, sin duda, eliminar la atribución de responsabilidad civil a las víctimas (del presidente de la Comisión, Francisco Eguiguren).

creemos, además, que la decisión de la Suprema Corte argentina es un grave obstáculo para el cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana cuyas implicancias trascienden al caso (del presidente de la Comisión, Francisco Eguiguren).



El Estado había dicho que la postura de la Corte Suprema no había variado. El presidente de la Corte IDH preguntó al CELS por qué ellos hablaron de un retroceso en la jurisprudencia de la Corte Suprema.  Diego Morales respondió:

La sentencia del 14 de febrero de este año modifica una línea jurisprudencial que se había consolidado, por parte de la Corte Suprema argentina, a partir, sobre todo del caso “Espósito”, que es el caso reflejo al caso que tramitó en esta misma Corte denominado “Bulacio” (2004)... Después en el año 2011, la Corte Suprema argentina resuelve el caso “Derecho”, que es el espejo del caso “Bueno Alves”, que también tramitó en esta Corte Interamericana... y recientemente, en el 2015, en el caso “Mohamed”.

Dejó en claro, entonces, que sí hubo una variación de la postura de la Corte Suprema, y las posibles consecuencias de esta variación en el futuro control de convencionalidad que los jueces deben realizar.

La Corte Suprema no pudo haber elegido un caso más inoportuno para defender su propia sentencia, y tampoco pudo haber elegido peores argumentos...

La división de poderes, la cuarta instancia, invocar el derecho interno para incumplir una sentencia internacional, pretender ser competente para determinar la competencia del tribunal internacional, todas las excusas sonaban mucho más absurdas en esa sala de audiencias que en el papel de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.


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Al momento de que los jueces formularan sus preguntas a las partes, se vislumbró que el Estado argentino no saldrá muy bien parado de esta cuestión. Uno de los jueces, después de escuchar al CELS y a la Comisión, le preguntó, asombrado, a los representantes del Estado si no pensaban decir nada ... Finalmente, el Presidente de la Corte ofreció las instalaciones para que las partes dialogaran sobre las alternativas del caso y dio por concluida la audiencia.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante análisis de la audiencia, para quien guste le dejo el link para verla completa: https://livestream.com/accounts/1404510/events/7612025

Anónimo dijo...

Cuando la Corte K sacaba fallos contrarios a los parámetros que determinó la CIDH este Blog no decía nada, pero nada. Salvo alguna cuestión relativa a la prisión preventiva. Ahora bien, el autor puede elegir qué temas hablar y qué no. Eso está claro. Lo que llama la atención es la poca honestidad intelectual. Debería arrancar diciendo: "...soy k, banco a los jueces k y lo que haga el resto lo voy a condenar, esté bien o mal, lo condeno. Yo banco solamente a los jueces de justicia legítima..." y, desde ahí, decir lo que se le plazca. Es honesto para nosotros, los lectores.

Gracias
Saludos
Andrés.

Enzo A. C. dijo...

https://vimeo.com/230510053

Alberto Bovino dijo...

Estimado Andrés:

Tu razonamiento es circular. Partís del supuesto de que “soy K”, y de allí derivás que lo que hagan los jueces “K” (o de “Justicia legítima”) me parece siempre bien, y que condenaré todo lo que hagan los jueces “no K” “esté bien o mal”. En consecuencia, para ser “honesto intelectualmente” debo hacer esas aclaraciones para luego poder decir lo que me plazca. Más allá que digo lo que me plazca porque me gusta hacerlo y es mi derecho —y que para ejercerlo tu “autorización” me resulta intrascendente—, creo que no has leído atentamente varias de mis opiniones.

Tu descalificación de las distintas opiniones que vuelco en este blog, en primer lugar, no se basan en las razones que doy para justificar lo que digo. Se basan, en cambio, en tu afirmación de que yo soy “K”. Dado que tu comentario ha sido escrito en esta nota, te invito a que justifiques por qué mis opiniones dependen nada más que del hecho de que yo sea “K”. Mi punto de vista sobre la sentencia de la Corte Suprema lo podés leer en la nota que cito en el segundo párrafo.

Más allá de ello, me gustaría señalar que el mundo no se divide entre “K” y “No K”, y que yo no soy, ni me siento “K”. Te puedo remitir a varias notas escritas en este blog que contradicen claramente tu afirmación.

En las notas “Cómo conservar los privilegios” (http://bit.ly/2vEnfUV) y “Ley de implementación les garantiza a los jueces penales sus cargos en los nuevos tribunales” (http://bit.ly/2wJaBaQ) señalo claramente las graves deficiencias la ley de implementación del CPP Nación que nunca ha entrado en vigencia.

En las notas “Democratización de la justicia: seis leyes que no son una reforma” (http://bit.ly/1OM0MJB), “Democratización de la justicia: entre el viento y la marea. Una gran desilusión” (http://bit.ly/1O8VYLB) y “Democratización de la justicia y casaciones multirubros” (http://bit.ly/2wnReBB) no solo cuestiono duramente esa reforma sino que critico abiertamente la posición de Justicia Legítima. Y doy varias razones para ello.

Además, en varias notas sobre el tema, impugné la supuesta discreción sin límites de la ex presidente CFK para rechazar la designación de Ignacio RODRÍGUEZ VARELA como juez nacional o federal. Aquí se puede leer lo esencial sobre su caso (http://bit.ly/1KacASX), y aquí el escrito de Amicus curiae que presentamos ante la Corte Suprema con Mirna GORANSKY (http://bit.ly/2vEDzVD).

En esta nota (http://bit.ly/2vEqWdr), finalmente, publicamos con Leonardo FILIPPINI un documento con las razones en contra de que el PEN se constituya como querellante en el caso de la tragedia de Once. No sé si comprendiste, en el documento damos nuestras razones contra la decisión del ejecutivo. Y dimos nuestras razones para que ese documento pudiera servir para racionalizar la discusión sobre el tema.

Vos, en cambio, no has dado tus razones para descalificar las opiniones vertidas en esta nota. Parece que tu desacuerdo y acusación de deshonestidad intelectual se reduce a que soy yo quien la escribí, y a mí no se me debe creer porque soy K y de Justicia Legítima, y ninguna de esas afirmaciones es verdadera.

No pretendo con esto afirmar que yo soy “objetivo”, pues nadie puede serlo. Por ese motivo es tan importante que al escribir nuestras opiniones tratemos de fundarlas en razones válidas. Y por ello es tan importante que cuando discutamos cualquiera de estos temas nos concentremos esencialmente en esas razones, y no en esas etiquetas que se cuelgan tan arbitrariamente y que, en verdad, nada dicen de nuestras opiniones.

Saludos y muchas gracias,

Alberto Bovino

Anónimo dijo...

Me parece que tus opiniones que citas para rebatir la calificacion de "k" se deben a tu actuacion técnica en una causa. Lo que te vuelve aún mas trucho.
Andres.

Alberto Bovino dijo...

Está bien, Andrés, tenés toda la razón, soy un K y un trucho. Todo mi trabajo de abogado y de docente, en estos últimos treinta años, así lo demuestra, ¿no te parece? Seguro que sí.

Me encantaría saber cuál es tu trayectoria para mirarme de arriba y medir toda mi carrera con la vara moral de la Nación.

Cordiales saludos,

AB