MÁS APOYOS PARA EL JUEZ DANIEL RAFECAS










                                                  Buenos Aires, 16 de septiembre de 2013


Al señor Presidente del
Consejo de la Magistratura de la Nación
Dr. Mario S. Fera
S/D


De nuestra mayor consideración:


                                                           La Comisión Provincial por la Memoria se dirige al señor presidente, en el marco del expediente N° 74/2012 y acumulados, con motivo del avance del proceso disciplinario  contra del  juez Daniel Eduardo Rafecas, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 3 de la Capital Federal.


                                                          Mediante  el presente queremos expresar la alta valoración que nuestra institución reconoce ante el ejemplar desempeño del juez Rafecas. Y ello así, no sólo por su dedicado trabajo en pos de hacer justicia y esclarecer la verdad por los delitos de lesa humanidad perpetrados en nuestro pasado reciente, sino por los aportes que ha generado en esta tarea, desplegando estrategias de investigación y ordenamiento de los procesos para hacer más eficaz y fructífera el accionar de los tribunales. Al mismo tiempo, resaltamos que ha mostrado una voluntad y capacidad para desarrollar y aplicar teorías y categorías jurídicas que permitan dar cuenta cabalmente, en el terreno de la justicia, de los delitos sujetos a investigación.


                                                           La formulación de la llamada “Magacausa del Primer Cuerpo del Ejército”, que actualmente investiga, es cabal ejemplo de ello. En la misma se da cuenta de delitos cometidos contra más de 1200 víctimas de un conjunto de Centros Clandestinos de Detención instalados en su  área operativa de actuación, tales como son: “Mansión Seré”, “Vesubio”, “Atlético, Banco y Olimpo”, “Automotores Orletti”, “Hospital Posadas” y “Sheraton”.  Esta unificación de hechos no ha implicado en absoluto un obstáculo sino todo lo contrario, pues permite accionar judicialmente siguiendo la lógica del plan sistemático de exterminio, acelerando así el accionar de la justicia y respetando a las víctimas, quienes de este modo no se ven obligadas a declarar en  infinidad de oportunidades –con la consecuente revictimización- tal como ocurre cuando se impone la estrategia de dividir las causas, como suele ser el diseño investigativo de otros magistrados federales del país.


                                                           Desde la CPM hemos aportado al trabajo de este juez ejemplar, la prueba documental que obra en el archivo de la Dirección de Inteligencia de la policía bonaerense, pudiendo siempre constatar la seriedad y solvencia en cada requerimiento y la posterior ponderación de la prueba.


                                                            Al mismo tiempo, ponemos de resalto que el juez Rafecas ha acompañado a nuestra institución en la lucha contra la tortura hoy, tanto en la participación en los diversos eventos al cual lo hemos invitado, como también en su labor como magistrado en tanto la concepción por él aplicada amplía la definición, no sólo al momento del interrogatorio de las víctimas, sino a las condiciones infrahumanas de vida padecidas en los CCD, lo cual ampara y avala jurídicamente nuestro empeño en que se reconozcan estas prácticas en la actualidad, perpetradas por las fuerzas de seguridad y policiales, y se propenda a la persecución penal de los responsables para que se erradiquen definitivamente. Con esto queremos remarcar la importancia de su actuación no sólo en hacer justicia y en reparar a las víctimas del terrorismo de Estado sino también para alcanzar una democracia que respete celosamente los derechos humanos de todos y todas.


                                                              El juez Rafecas conjuga solvencia como magistrado, excelencia como académico e investigador y compromiso con los valores democráticos y los derechos humanos como ciudadano, lo cual lo hace merecedor de nuestra mayor consideración: es uno de los mejores jueces federales de nuestro  país.


                                                             Nuestra intención entonces, es que estas consideraciones basadas en un profundo conocimiento del  accionar de juez Daniel Eduardo Rafecas, sean atendidas con atención y ponderadas en el curso del trámite de evaluación de su actuación que llevarán adelante los señores consejeros, para resolver con equidad y justicia.


                                                              Sin otro particular, saludamos al señor presidente, y por su intermedio a todos los miembros del Consejo de la Magistratura,  con la consideración más distinguida.



Adolfo Pérez Esquivel
Hugo Cañón
Aldo Etchegoyen
Víctor Mendibil
Mauricio Tenembaum
Elisa Carca
Susana Méndez
Víctor de Gennaro
Elizabeth Rivas
Fortunato Mallimaci
Daniel Goldman
Mempo Giardinelli
Luis Lima
Roberto Tito Cossa
Verónica Piccone
Carlos Sánchez Viamonte







                                                 

Comentarios

Anónimo dijo…
Cual es su opinión acerca de los mensajes Profesor Bovino?.
Anónimo dijo…
Que raro que Bovino no tenga una opinión formada?? Corporativismo académico??

Tanto hablar de las prácticas corruptas del poder judicial y ahora pone esto??

Alberto Bovino dijo…
¿Vio Don Anónimo?

¡Qué terrible lo mío!

Cordiales saludos,

AB
Anónimo dijo…
Se escuda en los anónimos para no responder?
Soy Nils Christie? Qué importancia tiene? Desde cuándo es necesario el derecho blogal de autor para responder argumentos?
Si no quiere responder es válidamente aceptable, pero recurrir al fascismo intelectual para ponerse hablar de un tema sencillo como es el intercambio de mensajes entre un juez y el abogado defensor de un imputado en una causa en la que intervino ese juez, la verdad me decepciona....
Y aunque ya se que me va a decir que no le importa decepcionar a un anónimo, sepa que no lo soy simplemente como valoro su opinión quería conocerla. Para qué pone un kiosco si no quiere vender caramelos?
Alberto Bovino dijo…
¿Ves querido anónimo?

Desde tu altura moral ya me calificás como "fascista intelectual". No me escudo en nada. Doy mi opinión —siempre con nombre y apellido— cuando así lo deseo. No tengo ninguna obligación de tratar todos los temas que a vos te interesen, mucho menos de justificarme ante vos.

Vos decís que no es importante saber con quien hablás. Pues yo digo que sí. ¿Por qué, si no, vos podés escribir "Tanto hablar de...". Porque sabés con quien hablás.

Bajate de tu estrado moral y de igual a igual discutimos todo lo que quieras. Saludos,

AB