26 abr. 2007

MÁS ALLÁ DEL MENÚ LIGHT, O CORMILLOT, TOMÁTELAS

De El Diario de Madryn, jueves 26 de abril de 2007

locales

EL MÉDICO SEÑALÓ A LAS CONDUCTAS “DAÑINAS” COMO MOTORES DE LA ENFERMEDAD
Cormillot: “Son cuatro o cinco cosas las que matan a la gente”


El sábado se cumplió para muchos, la posibilidad de acceder a la exposición de uno de los médicos más reconocidos en cuestiones de salud y dieta. El doctor Alberto Cormillot médico, educador para la salud y escritor, con su tono contundente y la seguridad que le da su trayectoria, impregnó a los presentes de un espíritu renovado para una vida mejor planteada. Porque básicamente eso fue lo que reafirmó el director de la red asistencial que incluye la Clínica y los centros médicos que llevan su nombre: ALCO, Anónimos Luchadores Contra la Obesidad, Dieta Club, grupos interdisciplinarios para bajar de peso, ABAN, Asistencia en Bulimia y Anorexia Nerviosa, ABC Gym, y otros centros de cuidados.

SU TRAYECTORIA CONSISTE EN EL FUNDAMENTALISMO DE LO QUE ÉL CREE QUE ES LA SALUD. ¿QUIÉN LE DIO COMPETENCIA A ESTE IMBÉCIL PARA DECIRNOS CÓMO SE VIVE MÁS PLENAMENTE LA VIDA?

El autor de la Guía Alimentaria de los Argentinos, en diálogo con nuestro Diario fue categórico: “la gente se enferma por cuatro cinco cosas, la gente se enferma o envejece antes por la gordura, por el alcohol, el cigarrillo, por no moverse y por el mal humor. Esas son básicamente las cinco cosas, que más matan a la gente y es el 60 o 70%. La gente hostil, depresiva, que reprime sus sentimientos, tiene muchas más chances de tener un ataque cardíaco.

El cigarrillo es la primer causa de muerte, la obesidad es la segunda, el alcoholismo es la tercera; el consumo de sal produce hipertensión y es uno de los mayores factores después del cigarrillo que producen ataques cardíacos como enfermedades de cerebro vascular”, disparó al inicio de una entrevista exclusiva.
Con la seguridad y la experiencia que tiene en el tema el médico agregó que “uno en la vida tiene chances de tener una vida más larga y, sobre todas las cosas, más productiva.

Son todas cuestiones evitables, pero que cuestan trabajo. No es que la gente hace las cosas mal para tener la culpa, la gente hace cosas dañinas, porque la sociedad está condicionándola para que las haga. Si hay una epidemia de obesidad, es porque está todo armado para que la gente engorde. Hay publicidad de comida que engorda, y es la más económica”, sostuvo.

Una enfermedad que hoy en día, está en la calle, en un café, en una charla con amigos, en el trabajo, en la escuela y que muy pocos logran enfrentar, es el aislamiento. A lo cual el profesional opinó: “La primera de las cosas que le decimos a la gente es que si uno ha intentado solo y no ha podido, tiene que pedir ayuda. Uno rearma su pensamiento en contacto con otras personas. si uno está solo y hay un problema que se lo lleva por delante con una conducta medio adictiva uno debe pedir ayuda. Y la ayuda la puede dar un médico que esté bien formado, una nutricionista, o en este tipo de grupos. La diferencia de hacerlo con un grupo se la ayuda a la persona en cuanto a su actitud frente a la comida, frente a la actividad física, su actitud frente al tratamiento, uno de los principales enemigos del cambio es que la gente muchas veces hace cambios bruscos. ¿Cuáles son? Venía comiendo de todo y a partir de hoy dejo totalmente. El resultado rápido conduce en el 90% de los casos a un fracaso porque la gente se cansa. Y la gente se olvida, la multiplicación se hace por ejemplo una persona que baja 400 gramos por semana, es 1600 kilos por mes y en 10 meses son 16 kilos. Pero la gente dice los bajo en dos meses o nada, nada bueno sigo gordo. Es un razonamiento. Es como querer terminar la secundaria en dos meses o tener un hijo con tres meses de embarazo no todo tiene su tiempo. Con esto sucede lo mismo, es un tiempo que uno se toma para engordar y es un tiempo para adelgazar. Por eso aquellos que tienen paciencia son los que consiguen resultados positivos”, de igual manera sucede con el tema de la actividad física que va de la mano con la calidad de los alimentos que se ingieren, “Lo mismo ocurre con la actividad física. Los humanos tenemos más entusiasmo que articulaciones. Y eso es lo primero que uno tiene que cambiar”, explicó.

“Es necesario plantearse la relación con la comida y después aprender. Cómo comer, uno lo adquiere con unas horas de entrenamiento. Lo que se debe aprender es a convivir con un problema que vino para quedarse, uno lo puede controlar, pero no lo puede curar. Lo mismo sucede con el colesterol, con la presión”, señaló.

Los tratamientos no fracasan, las personas si

“El tratamiento para la obesidad no fracasó si la persona no lo abandonó. Para ayudar a estas personas hay que enseñarle a la persona que tiene que hacer pequeños cambios, nosotros muchas veces decimos pasitos de bebés, los pequeños cambios con el tiempo se pueden sostener. Si el cambio es muy grande, es mucho más difícil sostenerlo en el tiempo”, expresó.

“Lo que le falta a la persona gorda es continuidad. No es una tarea fácil, pero no es una tarea imposible. En vez de preguntarse qué dieta voy hacer, hay que preguntarse cómo voy a encarar el tema”, agregó Cormillot.

Los padres, primeros educadores

El médico destacó la importancia que los padres asuman el compromiso, desde el nacimiento de sus hijos, en cuanto alimentación se refiere, de guiarlos respecto de lo que es sano y lo que no lo es. “Hay chicos que comen en el colegio y vuelven a comer en la casa, como en las ciudades más grandes sucede. Los padres tienen tres años para actuar creando hábitos sanos de alimentación. Es bastante tiempo. Si no aprovecha esos tres años, después, las chances que tiene son menores. Cuando el chico entró a la salita ya las oportunidades empiezan a disminuir, el chico empieza a tener independencia alimentaria”, manifestó el profesional.

El programa “Cuestión de peso”

El año pasado comenzó el ciclo que conduce Andrea Polliti y que junto al equipo de profesionales que trabajan con el doctor Cormillot orientan a los participantes y cuya meta es crear hábitos sanos en la alimentación, combinándolos con la actividad física. A lo cuál el profesional analizó: “Creo que el programa ha sido un antes y un después en la percepción de muchas personas. No es que haya cambiado la obesidad ni se haya revertido el problema. Pero, por lo que se recepta en la calle, la gente te cuenta que a través del programa bajó de peso. Y muchas otras comentan el tema de la obesidad en otra perspectiva: lo que tiene que ver con la discriminación, el uso de pastillas, las dietas mágicas, también lo que ha llegado es el mensaje de que se puede adelgazar”, manifestó.

La ley de la obesidad

En diciembre de 2006 a través del programa “Cuestión de peso” la convocatoria al congreso. Se realizó una movilización para pedir la aprobación de la Ley de Obesidad. Tuvo mucho éxito, ya que concurrió gran parte de la población. El doctor Cormillot explicó que “Lo que se busca es por un lado, se busca la prevención y por otro lado el tratamiento tanto en la parte clínica como en la parte quirúrgica. La prevención tal como está planeada consiste en diferentes niveles. En la escuela por ejemplo, es capacitar a los docentes, para que ellos puedan transmitírselo a los chicos y a los padres, con lo que respecta al cuidado del cuerpo y de la alimentación.

Reglamentar lo que los chicos comen en el colegio, y a lo que se les enseña en los colegios. Menos horas dedicadas a las materias duras y más a las materias humanistas que son el respeto por el cuerpo, el respeto por los otros, el cuidado lo mismo.
Y después el otro punto en la escuela es la actividad física.

Afuera de la escuela es: política de precios con respecto a los alimentos, que los alimentos que engordan no sean los más baratos. Política de comunicación de marketing. Y esto no es utópico, los países más avanzados que trabajan con esto lo hacen, y se cumple incluso. Espacio público para la actividad física. Generar conciencia a cerca de la necesidad y la importancia de caminar. Básicamente, la educación, el control marketing, los espacios, los precios y lo que va destinado a los chicos.

Y esto lo podemos comparar con la experiencia que hay con respecto al cigarrillo. ¿Qué es lo que hace que la gente deje de fumar? Una que es muy importante es la política de precios. Los espacios generados que sean inaccesibles a los fumadores, es decir por ejemplo que en espacios cerrados no se pueda fumar. En el caso de la comida generar espacio donde se pueda consumir comida sana.

Educación, y prohibición de la publicidad, entonces con esas cuatro cosas, lograron en poco tiempo hacer que la gente deje de fumar o consuma menos.

La industria de la alimentación en cambio, si logró doblegar al gobierno ya que tiene económicamente mucho peso.

La aprobación de la ley depende de la demanda que los medios de comunicación ejerzan sobre los poderes interesados. La legislatura de Tucumán y Catamarca el año pasado lo han podido establecer y ahora se está viendo como implementarlo. Pero lo bueno es que lo han logrado”, finalizó asegurando el destacado profesional.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

cormillot es un genio si de alimentacion sana se habla, el que diga que es un imbecil no tiene idea de lo que habla

ABovino dijo...

Gracias por informarme algo tan obvio, AB

Anónimo dijo...

Juan Pablo Segundo era un grosso en cuanto a lo que opinaba el papa.