31 may. 2018

PODER JUDICIAL DE LA NACIÓN: "NO HAY SISTEMA"









El 26 de junio de 2014 se informaba en un diario de Ushuaia que una mujer residente en Miami, en un trámite de divorcio de mutuo acuerdo, había declarado a través del programa Skype. La nota terminaba con el siguiente párrafo:

La herramienta de apoyo tecnológico se pudo lograr merced al trabajo en conjunto desplegado por los agentes del Juzgado y la Dirección de Informática y Comunicaciones del Poder Judicial.

Lo que parece en joda es la descripción del uso de la “herramienta de apoyo tecnológico”. Decir que en 2014 se pudo lograr una comunicación por Skype “merced al trabajo en conjunto” y “desplegado” por los empleados del juzgado y la oficina de informática, no deja muy bien parados a los que “desplegaron” el trabajo…

Esto demuestra la eficiencia de nuestros poderes judiciales en el manejo de las "herramientas de apoyo tecnológico". Para no defraudar a nadie, hoy se puede leer en una  nota del Página/12:

Colapso por un problema informático que impide el acceso a expedientes

Será por ello que nuestros avances en materia procesal implican los comienzos de la informatización de los expedientes. Sin embargo, en el sistema nacional y federal, al no modificar los códigos procesales, la "informatización" significa, en gran medida, transformar un expediente en papel en otro en Gigas, manteniendo el trámite escrito y las mismas actas en otro formato. Por lo tanto, el "colapso" informado se tradujo en la imposibilidad de acceso a los expedientes.

El Coordinador de la Comisión Nacional de Gestión Judicial —integrada por jueces—, creada en 2007 en el seno de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, le echó la culpa rápidamente al Consejo de la Magistratura. Así, informó, en conjunto con el Director de Sistemas de la Corte, que el colapso fue producto de la "desinversión en la actualización de la infraestructura informática, por parte del Consejo de la Magistratura de la Nación".

En noviembre de 2017 la agencia Reuters había informado que la Corte delegó en la Comisión Nacional de Gestión Judicial la supervisión del sistema informático:

Según reflejan los supremos, a partir de allí “se inició una actividad tendiente a desarrollar programas normativos de gestión y formativos de recursos humanos con el fin de optimizar el desempeño de los tribunales y fomentar la labor colectiva para el logro de procesos que mejoren la calidad del servicio y la agilización de los tiempos”.

Los supremos consideraron conveniente que sea esa misma dependencia la que establezca las pautas y se ocupe, en esta etapa de implementación de las tecnologías digitales en el ámbito de la administración de justicia, de “supervisar y coordinar las actividades pendientes y mejoras que impliquen las tareas relacionadas exclusivamente con el Sistema Informático de Gestión Judicial”.

En la página web de la Dirección General de Informática y Tecnología del Consejo de la Magistratura, se lee que:

La misión de la Dirección General es garantizar una prestación eficaz del servicio de justicia, así como lograr la satisfacción de las demandas sociales sobre la función jurisdiccional del Estado. El propósito se logra a través de la organización y mantenimiento de sistemas informáticos que le permitan el acceso a información precisa, permanente y actualizada a todos los usuarios y agentes del servicio de Justicia. 

Mucho coordinador, director de sistemas y director general. Sin embargo, no se ha logrado cumplir con las funciones declamadas por las oficinas de la Corte Suprema ni del Consejo. Una muestra más de la incapacidad de nuestros jueces para prestar un verdadero servicio de justicia.

Desde la Unión de Empleados de Justicia de la Nación, se reclamó a la Corte que declare feriado judicial en todos los tribunales afectados por el "colapso". También se denunció el "funcionamiento calamitoso" del sistema informático y "casi una década de desinversión en todos los aspectos".

Lo paradójico es que Lorenzetti abrió este año judicial afirmando que los jueces debían diseñar las reformas para mejorar la justicia porque ellos tenían "la experiencia".

Coincidimos. Los jueces tienen la experiencia. De lo que no se debe hacer.



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