te lo advertimos...

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29 de abr. de 2011

CASACIÓN A LA CARTA II - COCINA DE AUTOR

ESTO ES ESCANDALOSO, ¿A NADIE LE CALIENTA?






Sorteos dudosos en Casación

Abogados del supermercado hicieron una presentación judicial porque creen que un expediente fue arreglado para que “le tocara” a la Sala III, la misma que fue señalada por un supuesto intento de soborno gestionado desde el gremio de José Pedraza.

Por Irina Hauser




¿Qué tienen en común el titular de la Unión Ferroviaria (UF) José Pedraza, preso por el asesinato de Mariano Ferreyra, y el Grupo Exxel, cuyos directivos están procesados por una millonaria estafa a Carrefour? Un importante punto de unión estaría en la Cámara de Casación Penal. Los abogados de la cadena de supermercados denunciaron ayer la presunta manipulación del sorteo de la causa en la que son demandantes para que “le tocara” a la Sala III del máximo tribunal penal. Dos de sus integrantes, los jueces Eduardo Riggi y Gustavo Mitchell, están mencionados en escuchas y bajo la lupa en la causa judicial en la que se investiga un intento de soborno gestionado desde el gremio de Pedraza para que dejaran en libertad a la patota que mató al militante del Partido Obrero (PO)...






Los letrados que representan a Carrefour pidieron la nulidad de la designación de la Sala III, asignada para revisar los procesamientos que pesan sobre nueve ejecutivos del Exxel Group y uno de la Consultora Price Waterhouse acusados de haber estafado a esa empresa al venderle el 49 por ciento de las acciones de Supermercados Norte con estados contables fraguados. Recientemente, la Justicia les trabó un embargo por 352 millones de dólares. Los abogados relatan en su presentación que el 23 de marzo en la secretaría general de Casación les informaron que la causa no se sortearía, sino que se juntaría por conexidad con otra llamada “Latinstock”, donde también aparece implicado el Exxel, radicada en la Sala IV. Sin embargo, unas semanas después lo que disparó sus sospechas fue que les dijeron que habían advertido que “la conexidad no era procedente” y por eso se mandó a sorteo sólo una vez que entró el último recurso de queja, de Juan Navarro, titular del Exxel. Luego advirtieron que podía haber un paralelismo con las irregularidades detectadas en la causa por el homicidio de Mariano Ferreyra y en su planteo judicial aludieron a la trama descripta por este diario en su edición del 18 de abril.







El intento de coima y “forum shopping” en la causa sobre el homicidio de Ferreyra fue detectado mientras se hacían escuchas a Pedraza. Para investigarlo se abrió un nuevo expediente, que tiene dos aristas: la gestión del soborno y la aparente manipulación del sorteo para que el expediente fuera asignado, como ocurrió, a la Sala III de Casación. Aunque aún hay medidas en trámite, la Justicia –pudo saber este diario– ya tiene pruebas de que el vicepresidente de Belgrano Cargas y contador de la UF, Angel Stafforini, envió dinero (50 mil dólares) para comprar voluntades en Casación al estudio del ex juez federal subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid, y que detrás de la negociación estaba Pedraza. Aráoz de Lamadrid, que defendía a uno de los ferroviarios detenidos, fue secretario del juez Riggi, y se comunicaba con un agente de la ex SIDE señalado como intermediario de la coima, Juan José Riquelme. En ciertas escuchas, Riquelme comenta haberse reunido tanto con Riggi como con su colega de la Sala III, Mitchell, confirmaron fuentes del caso. El día que sale sorteada esa sala para revisar las detenciones y procesamiento de la patota ferroviaria que mató a Ferreyra, Aráoz habría hablado por lo menos seis veces con el funcionario de la cámara que hace el sorteo informático, que está imputado.







El pedido de nulidad y recusación de Carrefour contra los jueces que integran actualmente la Sala III intenta poner en evidencia una serie de sugestivas coincidencias entre los magistrados y la historia que rodea al fraude del Exxel y sus protagonistas. El juez Mitchell, dice el escrito al que accedió Página/12 , es pariente (tío) de Alejandro Mitchell, a quien señalan como abogado de Navarro y ofrecen dar pruebas de que mantienen una relación estrecha; en cuanto a la jueza Liliana Catucci, sostienen que la única vez –y primera en dieciocho años– que admitió como camarista de casación revisar un procesamiento sin prisión preventiva fue el del abogado Alejandro Mitchell, procesado por cohecho justamente en una maniobra para direccionar una causa a favor del empresario Raúl Moneta. El juez Riggi, recuerda la denuncia, tiene un vínculo de mucha confianza de años con un nombre, el de Octavio Aráoz de Lamadrid, que justamente es preponderante en el intríngulis del intento de coima de la UF. Desde su estudio familiar, añade el texto, se ejercería la defensa del perito oficial Fernando Robles (que fue segundo del Cuerpo de Peritos Contadores de la Corte Suprema) suspendido en sus funciones por actuar en connivencia –algo constatado en filmaciones– con el Exxel precisamente en la demanda promovida por Carrefour.



Ver la nota completa en el Página/12

ANÉCDOTAS DE UN PROFESOR





ROBADO A FABIÁN FRETTI

Cuatro amigos de la Universidad se fueron de joda a un país vecino, todo el fin de semana antes de los exámenes finales. La pasaron super bien. Pero después de tanta fiesta durmieron todo el domingo y no regresaron a su país hasta el lunes por la mañana, obvio aún reventados.


En lugar de entrar al examen final, decidieron que al terminar el examen hablarían con el profesor y le explicarían la razón por la que lo habían perdido. Le explicaron que se habían ido de viaje el fin de semana y que planeaban estar de regreso y estudiar pero, desafortunadamente, cuando volvían se les pinchó una rueda, no tenían auxilio y nadie les había querido ayudar. Como resultado de la aventura, perdieron el final.


El profesor lo pensó y acordó hacerles el final al día siguiente. Los cuatro amigos estaban felices. Estudiaron toda la noche y llegaron al día siguiente a hacer el examen.



El profesor los puso en aulas separados y les repartió a cada uno el test para que comenzaran. Vieron el primer problema, solo valía 5 puntos y era muy fácil sobre la historia del mercado.


“¡Excelente!” -pensó cada uno en su aula- “Esto va estar muy fácil”


Cada uno terminó el problema y voltearon la página. En la segunda página decía:


“Por 95 puntos: ¿Cuál rueda?”.

28 de abr. de 2011

EL CELS PRESENTÓ SU REQUERIMIENTO EN EL CASO DE MARIANO FERREYRA

LAS ACUSACIONES NO COINCIDEN CON
LAS DEL JUZGADO NI CON LA DEL FISCAL







Hace alrededor de media hora (13:00), se presentó el escrito de os apoderados de la madre de Mariano Ferreyra: Carolina Varsky Y Diego Morales. la presentación fue patrocinada por Maximiliano Medina y Alberto Bovino.


A continuación mostramos un cuadro comparativo las ditintas calificaciones resueltas por el tribunal, y las solicitadas en el requerimiento de elevación a juicio por la fiscalía y por el CELS.



¿QUEREMOS UNA JUSTICA REPUBLICANA?

¡CONSTRUYÁMOSLA!



LARGAMOS EN UN PAR DE DÍAS...

26 de abr. de 2011

ENTREVISTA A CARLOS SANTIAGO NINO

LA DISCUSIÓN EN NUESTRO MEDIO ACADÉMICO






Entrevista a Nino: La discusión crítica en nuestro medio académico

25 de abr. de 2011

EL FISCAL PIDIÓ JUICIO PARA PEDRAZA Y TODOS LOS IMPUTADOS






El fiscal de instrucción Fernando Fiszer solicitó este lunes (25/4) que vayan a juicio oral y público el secretario general de la Unión Ferroviario (UF), José Pedraza, y los nueve restantes detenidos por el crimen del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, ocurrido el 20/10 pasado.


En un escrito de 120 páginas que presentó ante la jueza Susana Wilma López, Fiszer consideró cerrada la investigación y sostuvo que entre los acusados hubo un concurso "premeditado" y una "organización" para atacar a los empleados tercerizados que reclamaban por su situación laboral, informaron a DyN fuentes judiciales.



NOTA COMPLETA EN URGENTE.24.COM

22 de abr. de 2011

BRUNO BIMBI, VILMA IBARRA, ZAFFARONI Y MARÍA RACHID

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "MATRIMONIO IGUALITARIO"



Vilma Ibarra, Raúl Zaffaroni y Bruno Bimbi

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En la Feria del Libro, a las 20:30, Salón Bioy Casares. Mi entrada triunfal. Estoy hablando con el Zaffa antes de hacer esta toma, había mucho menos gente, y con un flaco de remera blanca. Le pregunto al Zaffa:

—¿Y dónde está Bruno Bimbi?

—Es él —dijo el Zaffa...


BB introduce a quienes van a presentar el libro

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Presentación de Vilma Ibarra
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Presentación de Raúl Zaffaroni
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Presentación de María Rachid
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ESTA TARDE CUBRIREMOS LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO MATRIMONIO IGUALITARIO EN LA FERIA




A las 20 María Rachid, Vilma Ibarra, Osvaldo Bazán y Raúl Zaffaroni, presentarán en la Feria el libro de Bruno Bimbi, Matrimonio igualitario.

CHRISTIAN COURTIS: EN NOMBRE DEL JUEGO

TEORÍA DE LOS JUEGOS





En nombre del juego - Christian Courtis

21 de abr. de 2011

The Minority Report*, o cómo degenerar un problema de género.


I.- La realidad

La noticia da cuenta que un hombre quedó preso por el riesgo de que mate a su ex mujer.

Se trata de un hombre de 31 años que, violando una restricción de acercarse a menos de 300 metros de su ex esposa y al hijo de ambos, dictada por un juzgado de familia, fue hasta el negocio de ella, le prendió fuego la moto y golpeó la vidriera.

Por ese hecho fue detenido bajo la imputación del delito de “daños”, que frente a su falta de antecedentes sería excarcelable. Así lo solicitó su defensora oficial, Mónica Castronuevo.

Pero el juez de Lomas de Zamora Gabriel Vitale rechazó el pedido y mantuvo al acusado en prisión al entender que:

“la imputación se desarrolló en el contexto de violencia familiar y violencia contra la mujer” alegando que "desconocer las denuncias realizadas por la víctima, el estado actual del niño y el incumplimiento de la prohibición de acercamiento no hacen más que demostrar la incapacidad del Estado en poder abordar la complejidad de la problemática, transformando la violencia de género en violencia institucional”.

Por ello determinó que continúe preso al entender que el hecho podía derivar en la muerte de la mujer, ya que se daba en un contexto de violencia de género.

“Cada vez que se comprueba que la mayoría de los femicidios tienen atrás una historia previa de denuncias y pedidos desesperados de ayuda, nunca respondidos por quienes tienen la obligación de hacerlo, el acto se repite” habría argumentado en la resolución, entendiendo que es erróneo “tratar los casos como si fueran delitos comunes y sin características tan específica”

II.- La ficción.

The Minority Report es un relato Philip K. Dick acerca del la posibilidad de conocer nuestro destino y de ese modo transformar nuestro futuro. La obra tuvo su versión cinematográfica de la mano de Steven Spielberg.

El argumento se basa en la existencia de unos “mutantes” capaces de predecir el futuro, los precogs o precognoscientes, que auxilian a las fuerzas del orden prediciendo los crímenes, antes de que ocurran.

Todo marcha a las mil maravillas en el Washington DC de 2054, hasta que un día el oficial encargado de detener y encarcelar para a los futuros criminales, recibe de los mutantes el mensaje de que él será el siguiente futuro asesino.

En el film, a fin de evitar su detención el protagonista huye sin cometer el crimen pero envuelto en el dilema de poner en evidencia la perfección del sistema, la posibilidad de una falla que siembre la sospecha de que miles de inocentes detenidos, lo sean.

Definitivamente se verifica la falla y esto da por concluido el sistema de los precogs.


III.- La falla.

Aunque una lectura apresurada nos conduzca a inferir un progreso y porqué no, cierto regocijo por el reconocimiento institucional de un problema tan grave como el de la violencia de género, la medida adoptada representa un retroceso inadmisible.

Resultaría sobre-abundante señalar aquí porqué la medida dispuesta viola principios básicos de nuestra Constitución Nacional y de los Tratados Internacionales que la integran, mas no podemos dejar de advertir algunas particularidades de este caso.

Por lo pronto el expreso reconocimiento, no ya de una personalidad peligrosa como la que podría “fundar” la medida en el marco de un derecho penal autor, sino la imputación concreta de un futuro hecho ilícito. Esto es, el futuro homicidio de su mujer.

Emulando a los precogs, el juez desarrolla sus artes adivinatorias aventurándose a pronosticar un homicidio y actúa en consecuencia.

Debemos tener en claro que la privación de un derecho, como es en este caso el de estar en libertad frente al delito imputado y si se quiere ante la falta de antecedentes, es un castigo, una pena, más allá de la formal designación como medida preventiva.

Por otro lado, resulta paradójico que considere violencia “institucional” al hecho de que las autoridades que deben, no se hagan cargo del problema, y sea ese el fundamento de su decisión, tan violenta e institucional como la que pretende subsanar.

Por último no podemos olvidar que el problema de la violencia de genero no es un aspecto de nuestra realidad que carezca de tratamiento legal y por ende susceptible de trasnochados remedios paranormales.

Desde el 1 de abril del 2009 rige en nuestro país la Ley 26.485 de Protección Integral de las Mujeres, coloquialmente llamada Ley de Género, que en punto a garantizar la salud física y psicológica de la mujer admite la asistencia de un/a acompañante, como así también un amplio espectro de medidas preventivas urgentes tendientes a evitarlo.

Pero una disposición final de aquella norma nos permite aventar cualquier duda sobre la posibilidad de legitimar esta interpretación. El art. 41, señala que: En ningún caso las conductas, actos u omisiones previstas en la presente ley importarán la creación de nuevos tipos penales, ni la modificación o derogación de los vigentes.”

Sin embargo parece ser esto lo que ha hecho el juez, transformando el delito de daños -en el marco de un caso de violencia de genero- en otro delito que podríamos llamar de futuro homicidio, si habitáramos claro, en la novela de Dick, o en la pantalla de Spielberg.



*El informe de la minoría (en inglés:) relato escrito por Philip K. Dick en enero de 1956.

DE UNA SOCIA DE LUJO

DOCE AÑOS








Albert, realmente me hubiera gustado subirlo a tu blog como miscelánea y compartirlo con quienes te conocen y te quieren tanto, pero no supe cómo hacerlo o no me animé. Igual, con todo mi cariño, este cuentito y un feliz 2009…

Nani


[Hace más de dos años mi socia Adriana Orlando escribió esto para “celebrar” doce años de trabajo conjunto en Ed. Del Puerto. No lo pudo subir entonces. Ayer lo releí y no pude reprimir mis ganas de subirlo por mi cuenta. Gracias, Nani]



Doce años… Un personaje


Hoy hace exactamente doce años que entré por primera vez a la editorial. Había llegado al centro en tren, vistiendo ojotas y solera, desde una casa quinta donde pasaba el verano. Llevaba en un bolso ropa de oficina y me cambié en el baño de un bar (costumbre de rosarinos, los baños de los bares).


¿A quién se le ocurre contratar una empleada nueva un 2 de enero…?


A mi nuevo jefe lo había visto sólo una vez, en la entrevista. Había olvidado dejarle mi curriculum y por cierto nunca se lo dí, sólo recordaba que cuando le dije cuánto pretendía ganar, me contestó:


- Me parece mucho.


Yo le respondí:


- ¡Qué raro… a mí me parece poco… —y él largó una de esas carcajadas que después escuché tantas veces—.


En fin, parecía un tipo simpático.


A los dos días dejé de llevar ropa de oficina en el bolso ya trabajaba cómodamente, en ojotas. Mi jefe aparecía de tanto en tanto, hacía algunas llamadas teléfonicas, puteaba porque su secretaria estaba de vacaciones, se sacaba los mocasines en cualquier lado y luego no los encontraba (costumbre que aún hoy sigue teniendo).


A los cuatro días me dijo:


- Mirá, hace mucho calor, ¿por qué no te llevás este libro para corregir y volvés el 15?


Mi experiencia en libros sobre derecho se limitaba a títulos como Remuneración por viáticos; Hipoacusia, criterios médicos y jurisprudenciales; Procedimiento civil y comercial en la ciudad de Quequén (tomo XXVIII) y esas cosillas.


El libro a corregir era Temas de derechos humanos, de quien después descubrí ídola entre ídolas, reina sobre reinas. Lo leí en el quincho, durante las mañanas, mientras el resto de la gente dormía. Los errores que allí perviven (en su flamante edición de bolsillo) son exclusiva responsabilidad mía, del sol, de las calandrias, del murmullo de los desayunos en las quintas vecinas y de la sensación de que estaba ante algo diferente, un Tema nuevo, un espacio distinto y un personaje de verdad.


Terminó el verano, y aunque mi jefe se fue por unos meses a trabajar a Guatemala se comunicaba casi más que cuando estaba en Buenos Aires. Yo trataba de entender cuál era realmente el trabajo que realizaba este caótico señor.


¿Era abogado, asesor, editor, militante, obsesivo, sagitariano?


Hoy todavía escudriño en sus actividades para comprenderlo, y cuando me doy por vencida pienso que lo que hace es eso: todo lo que desea, quiere y puede.


En doce años pasan muchas cosas y Buenos Aires se transformó, de a poco, en mi lugar en el mundo. El recuerdo de los años duros, del exilio, de los cambios de ciudad fue acomodándose en mis emociones acompañada por este personaje como distante y preocupado por cosas más importantes, pero siempre presente, dando una mano, las dos, comprendiendo sin preguntar, sin razones, a cualquier hora.


Sobrevinieron mudanzas, divorcios, hijos adolescentes, la compra de mi primer departamento en Buenos Aires, nuevos amigos, todo acompañada por él, casi sin darme cuenta, casi sin verlo, sin conocerlo.


Entré despacito y cautelosa en el mundo del derecho. ¿Esto era el Derecho? ¿Un maravilloso señor gruñón que en su gran despacho de juez de la ciudad escribía un libro azul? ¿Esa pasión? ¿Un criminólogo noruego que llenaba el Aula Magna con espeluznante simpatía? ¿Tanto compromiso? ¿Un lugar distinto desde donde luchar? ¿Un juicio, una demanda, una corte internacional? ¿Treinta páginas de bibliografía? ¡¿Quinientas notas al pie?!


Años después el personaje cometió un gran error, motivado quién sabe por qué razones (inescrutable, como siempre): me asoció a la editorial. Nunca sabremos si midió exactamente las consecuencias que esto podría acarrearle; personalmente creo que no, que nunca mide nada, que lo hizo como hace todo: entregado, lo que quiere y lo que puede.


Aunque siempre sentí que el personaje seguía siendo mi jefe, la situación cambió: ahora tengo muchas oportunidades de regañarlo, él hace su trabajo y reclama dividendos que no existen. Yo afino día a día mi tarea de bruja pero él siempre me descubre quisquillosa, me atrapa en mis propias trampas, me llama los sábados al mediodía para hacer confesiones inconfesables, me explica paso a paso juicios que jamás comprenderé, y desaparece durante semanas para regresar pretendiendo que publiquemos quince libros al mes.


La editorial creció, es nuestro lugar, nuestra pasión, nuestros autores; es nuestra alegría y desesperación; no es un negocio, por cierto, es un motor en marcha que se mira al espejo como Narciso…


Y en el espejo está siempre el personaje, impredecible, extraño, lleno de raro afecto, haciendo de árbitro, proponiendo, delirando, lejano pero presente: Alberto, como un compinche del barrio…


Nani (del Puerto)


2 de enero de 2009


TEXTO DE LA SENTENCIA DE CASACIÓN DEL CASO CROMAGNON





LOS PRINCIPALES PUNTOS DECIDIDOS:


• Condenar a Omar Chabán —quien había sido condenado por el TOC N° 24 en el 2009 por delito de incendio doloso calificado por muertes y lesiones y cohecho activo—, por el delito de incendio culposo seguido de muerte y cohecho activo, en calidad de autor.


• Condenar a Alcides Villarreal por el delito de incendio culposo seguido de muerte (autor) y cohecho activo (partícipe secundario).


• Condenar a Diego Argañaraz (ex manager del grupo) por el delito de incendio culposo seguido de muerte y cohecho activo en calidad de partícipe necesario.


• Condenar a los músicos de "Callejeros" -quienes habían sido absueltos por el TOC N° 24 en el 2009-, por el delito de incendio culposo seguido de muerte en calidad de autores y cohecho activo (partícipes necesarios).


• También fueron condenados los ex funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires por omisión de los deberes de funcionario público en concurso ideal con incendio culposo seguido de muerte.





20 de abr. de 2011

RIGGI: UN JUEZ CONSECUENTE

EL VOTO DE RIGGI PARA
REVOCAR LA EXCARCELACIÓN DE CHABAN




Un voto cínico. A propósito del voto de Riggi en el caso Chaban - Alberto Bovino

FICCIÓN GEOGRÁFICA JURÍDICA - POR RONDINA Y BOVINO

¿Una isla sin ley?

Por Alberto Bovino y Domingo Rondina






Un día de invierno de 2014. Hacía seis meses ya que Teófilo y Jaime se veían forzados a vivir en un régimen de concubinato muy especial. Estaban juntos las 24 horas, no les quedaba más remedio que convivir en un lugar muy especial. Ya ni recordaban cómo habían ido a parar a una isla del Océano Atlántico completamente deshabitada.


El lugar era similar a la idea de paraíso que podría tener algún delirante de esos que aman el sol, la playa y la naturaleza. No les faltaba nada que pusiera en peligro sus vidas. Ambos gozaban de buena salud, compartían gran parte de sus valores y conocimientos, pues provenían de la misma población, y además, habían sido compañeros de facultad y colegas en el ámbito profesional. Hasta aquí las similitudes.


Teófilo pertenecía a una familia de abogados. Solía decir —él decía que lo hacía en broma, pero nadie le creía— “abuelo de abuelo ya era abogado”, como si él fuera digno de algún reconocimiento propio por ello. Había ingresado de meritorio en un juzgado de instrucción en segundo año de la facultad y desde entonces, jamás dejó el poder judicial. De manera predecible, atravesó todos los cargos de la pirámide jerárquica tribunalicia hasta que un buen día, ya nadie recuerda por qué razón, fue designado juez.


Jaime, en cambio, provenía de una típica familia de clase media en la cual jamás había habido algún abogado. Durante todos los años de facultad había tenido diversos trabajos, aunque ninguno remotamente relacionado con el derecho. Una vez graduado, ingresó en un estudio jurídico que se dedicaba a casos laborales, comerciales y civiles. El jefe del estudio detestaba esa frase que decía “más vale un mal arreglo que un buen juicio”, y como regla la gran mayoría de los casos se litigaban agresivamente. Jaime había nacido para ser parte, disfrutaba del aspecto lúdico de los casos litigiosos, y no podía siquiera imaginarse en el papel de juez.


Había pasado tanto tiempo que ya se habían adaptado a su nueva vida.


—Debería ser la hora de comer —dijo Jaime mirando, como sin ver, hacia el océano igual.


—Es la hora de comer —afirmó su amigo levantando su vista al sol inclemente que se centraba en el cielo.


—Ni en esta isla perdida podés dejar tu estilo aseverativo; siempre creés saber exactamente cómo son las cosas; siempre creés tener el dato preciso que te permite determinar la realidad...


—Tu mal humor debido al hambre que tenés es un dato más que confirma lo que digo. Si en algo tan sencillo como esta cuestión absurda no podés darte cuenta de que no hay posibilidad alguna de discutir, es debido a tu incorregible deformación profesional —explicó Teofilo como si le hablara a una persona tonta.


—No, amigo, no es en absoluto así. Dije que debería ser la hora de comer, puesto que aún no lo es. Solo lo sería si tuviésemos comida. Pero como hasta ahora ni siquiera hemos buscado nuestros instrumentos para atrapar peces, no será la hora de comer hasta dentro de un buen rato.


—La hora de comer no puede ser subjetiva. Es el horario al que nos ajustarnos diariamente por una decisión mutua. El hecho de que no tengamos la comida dispuesta no evita que sea la hora del almuerzo.


—Es que precisamente lo que “ustedes” —Jaime siempre falseaba la voz al usar el plural que sabía molestaba a su compañero— no comprenden es que la realidad es siempre subjetiva, porque no hay una realidad, y por eso no hay una verdad. No es lo mismo la hora de comer del enfermo que la del desocupado o la del millonario.


—Bueno, según parece, para el doctor deberíamos abolir los relojes.


—Mucho más sano para la vida de todos sería abolir a los jueces.


—Los jueces no podríamos ser abolidos porque “abolir” significa dejar sin efecto una norma o costumbre… y dado que eso es así y no podría ser de otro modo…


Jaime se hartó del tono de vos de su concubino y lo cortó en seco.


—No entendiste nada, no es eso lo que digo. ¿Por qué no buscamos algo de comer y después la seguimos?


Jaime hizo silencio, y luego sonrió resignadamente para contemporizar.


—Igual lo quiero, “ve ese”. Además, acá no puedo recusarte. Y ustedes jamás entenderán eso de la excusación.


Los isleños se levantaron, buscaron unas raras herramientas hechas de caña, madera y puntas de metal que nadie más que ellos podrían afirmar con total convicción que eran los útiles arpones destinados a la obtención de la comida del almuerzo.


De allí marcharon a una de las dos lagunas donde siempre pescaban su almuerzo: la laguna que estaba más cercana a la playa, pues en la otra no había peces. Después de un largo rato en donde no solo no pescaron nada, sino que no vieron ni un solo pez, y ya muertos de hambre, comenzaron a desesperar.


—Esto pasa por no respetar la hora de almuerzo —sentenció Teófilo con la misma dureza con la cual dictaba las sentencias condenatorias en sus épocas de juez.


—Vos estás cada día más desequilibrado —acotó Jaime—, ¿qué relación puede haber entre la ausencia de peces, un fenómeno natural, con tu maldita “hora de almuerzo”, que es una decisión arbitraria que hemos tomado nosotros dos. Como mucho, podrá ser una coincidencia, pero no es una sanción por incumplimiento de la “hora de almuerzo”.


Jaime se levantó furibundo, y al mirar en dirección a la otra laguna, pudo saborear su almuerzo. Esa tarde, los peces que solían estar en la laguna cercana a la playa, parecían haber emigrado en masa a la laguna más lejana de la costa que, además, era mucho más pequeña, con lo cual sacar los peces del agua con los extraños arpones era una tarea mucho más fácil. Así fue que Jaime, sentado en el borde de la pequeña laguna, obtuvo cuatro deliciosos peces que saboreó durante su almuerzo “fuera de hora de almuerzo”.


Jaime se sentía tan bien que ni siquiera advirtió que Teófilo había desaparecido. Después de dormir una buena siesta, Jaime encontró a Teófilo en la playa donde estaban antes de salir a buscar su almuerzo.


—¿Qué te pasó? ¿Por qué te fuiste? No sabés lo fácil que fue sacar los peces de la laguna pequeña, y lo delicioso que estaban…


—En esa laguna no se debe pescar nuestro almuerzo, y mucho menos a esa hora…


—¿Qué decís? ¿De dónde sacaste esa loca idea?


—Jamás lo hemos hecho, no era la hora del almuerzo, y no encontré ninguna razón que justifique hacer lo que tú has hecho sin siquiera consultar mi opinión.


—¿Eh…? ¿Desde cuándo tengo que tener una razón para pescar mi almuerzo? ¿Cuál es tu razón para que vos pesqués el tuyo más temprano y en la otra laguna? ¿Qué es lo que debo “justificar”, y por qué debo consultar tu opinión para hacer algo que no te involucra?


Transcurrieron varios minutos de silencio. La cara de Jaime manifestaba una mezcla de furia e incredulidad. Seguía esperando alguna respuesta de su amigo, por ridícula que fuera. Teófilo, mirando hacia el mismo océano, donde el mismo sol comenzaba su descenso que lo llevaría al anochecer, permanecía inmutable, como si su conviviente nada hubiese preguntado. Ni siquiera cruzó por su cabeza la curiosa idea de que debía dar alguna respuesta a las insensatas preguntas de Jaime.


—¡Eh, vé ése! ¿No piensa responder ninguna de mis preguntas? ¿Se las debo presentar por escrito y en tinta negra, en hojas de papel oficio? ¿Con copia o sin copia? ¿Con firma y sello de letrado? ¿En que horario, entre horario de desayuno y horario de almuerzo?


—No sería mala idea, pero el acatamiento de reglas es algo cuya necesidad jamás comprenderías… Muchísimo menos la compleja idea de que ese acatamiento debe honrarse sin importar las consecuencias que produzca.


—¿De qué reglas me hablás? —vociferó Jaime. ¿Quién las dictó? ¿Cuándo entraron en vigencia? ¿Cómo habré de comprender su sentido?


—Como siempre, cuando yo me expida sobre tus preguntas sin sentido en su oportunidad.



¿CONTINUARÁ?

18 de abr. de 2011

CASACIÓN A LA CARTA

RIGGI, LA SALA III, ARÁOZ DE LAMADRID Y DEMASES IMPLICADOS EN LA CAUSA DE LAS COIMAS PARA LIBERAR A LOS FERROVIARIOS




La onda expansiva de la causa sobre las coimas para liberar a los detenidos por el crimen de Mariano Ferreyra amenaza con ser mucho más amplia y potente de lo que nadie había imaginado. La Justicia tiene pruebas que confirmarían que el vicepresidente de Belgrano Cargas y contador de la Unión Ferroviaria (UF), Angel Stafforini, envió parte del dinero destinado a comprar voluntades en la Cámara de Casación Penal al estudio del abogado y ex juez federal subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid. Y que, detrás de la operación, estaba el propio titular del gremio, José Pedraza, cuando aún se encontraba en libertad. Hasta ahora aparecía bajo sospecha el nombre de un único camarista, Eduardo Riggi, pero el análisis de los llamados de un agente de la Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE), llamado Juan José Riquelme y señalado como intermediario, reveló que hablaba al menos con otro integrante de Casación. Además, está imputado el empleado de ese tribunal que se ocupa de hacer los sorteos informáticos para la asignación de expedientes, que tenía contacto con Aráoz.

....



Según refirieron a este diario fuentes cercanas a la causa, el principal interés apuntaba a lograr que Casación revisara (y revocara) los procesamientos por homicidio calificado que había aplicado a los matones incluso la Cámara del Crimen, y que podría costarles una condena a prisión perpetua. La mayor pretensión era –según se desprendería de esas escuchas– que saliera sorteada la Sala III de Casación, que integran Liliana Catucci, Eduardo Riggi y Gustavo Mitchell.


Ver nota completa de Irina Hauser en Página/12 - 28/4/2011

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