10 may. 2010

La universidad


A. Bovino





Fin del secundario en Concepción del Uruguay. Año 1976. Sería universitario y estudiaría económicas por mandato paterno. Siempre creí que me gustaba. Pensé en la UBA, pero el miedo a los “subversivos” impuso una odiosa condición para que yo lograra la libertad de huir de mi casa y venir a Buenos Aires: Universidad Católica.


Zafé de alojarme en una residencia del Opus, que entonces no sabía lo que era, pero ya eso de ir a misa logró espantarme. Terminé en la del Juan XXIII, que de religiosa sólo tenía el nombre.


La Católica era una escuelita secundaria, paredes blancas impecables, la Prof. Repetto poniéndose con parsimonia sus guantes blancos para que la tiza no le reseque la piel más de lo que su edad ya había hecho; mis compañeritos con una forma de hablar que a veces me costaba entender; todos sentados en “nuestro propio” banco en la misma aula en todas las materias; el material de estudio prolijamente armado y a precios de universidad privada; una materia todos los años que, sin importar el nombre, olía siempre a teología, a mitología bíblica, a metafísica apostólica romana; clases magistrales; personas jóvenes que asistíamos a escuchar discursos y a tomar nota de ellos.


Terror de las autoridades al pensamiento de los jóvenes o, mejor dicho, a que los jóvenes pensemos. Terror de los jóvenes a que nuestros pensamientos cobraran vida propia y se expusieran sin permiso. Terror; tanto terror.

6 comentarios:

KLManuel dijo...

¿Terminaste la carrera de contador?

ABovino dijo...

No, dejé cuando tenía tercer año aprobado, la odiaba. Saludos,

AB

Nico dijo...

Lástima tu experiencia en la católica. Yo en cambio estudié derecho ahí. Pelo largo bigotes y barba, músico (a veces caía con la viola y todo). Nunca tuve problemas y me recibí con diploma de honor. Es más, me dieron un préstamo para pagar la facultad que les pagué con el corralito al 75%.

No sé, me da la impresión que el terror la mayoría de las veces está en nosotros mismos...aunque reconozco que por los años que contás eran otras épocas.

Finalmente, no le podés pedir peras al olmo (algo que me parece que ya dije en otro post). Que querés de la UCA en 1976? Que sea FLACSO? Que no te hablen de teología? Si es una universidad confesional, eso no lo ocultan sino que incluso lo pregonan... A veces me parece que ese tipo de críticas son o bien mala leche o bien muy ingenuas...

Y de ultima, te hubieras conseguido un laburito y hubieras estudiado en la UBA, como hacen tantos estudiantes hoy en día, aún contrariando el deseo paterno.

Cheerz,
N.

ABovino dijo...

Nico:

No te tomes esto tan a la tremenda. No es una crítica ni de mala leche ni ingenua. No es una crítica, son algunos párrafos que tenía en algún lugar de mi memoria y que, obviamente, están en el contexto de un pasado en dictadura.

Saludos,

AB

Nico dijo...

Si, tenes razon AB, estoy teniendo unos días medio terribles, con poco laburo y eso me tiene medio irritable, sumado a que mi carácter tiene esa espantosa combinación de arrogante-ignorante-pocaspulgas (igualmente trato de mejorar, pero no me sale). Me imaginé que tenía que ver mucho con el contexto.
Igualmente, me encantan las anécdotas que publicas en el Blog.
Saludos, N.

DARIO SCOTTO dijo...

Las respuestas hay que buscarlas, en el monumento que se encuentra en el centro geográfico, del patio y el ave que se posa en la cima.......