A LOS ESTUDIANTES


MIREN A LOS MIEMBROS DE ESTA GENERACIÓN PERDIDA Y COMPRENDERÁN




















PALABRAS DE UN PROFESOR CURSI


A los asistentes al IX CONGRESO NACIONAL
DE DERECHO PENAL Y CRIMINOLOGÍA
organizado por el CENTRO DE ESTUDIANTES DE DERECHO
de la UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA

Punta del Este, 4 de noviembre de 2006

Queridos amigos, especialmente, queridos estudiantes:

En primer lugar, quiero volver a agradecer especialmente esta posibilidad que generosamente me han brindado de compartir estos momentos de reflexión crítica sobre la justicia penal junto a ustedes, en este hermoso país y en esta hermosa ciudad; cuánto más hermosa al estar prácticamente vacía de argentinos. Para mí, participar en este Congreso tiene un significado muy emotivo y especial.

El entrañable amigo Juan TERRADILLOS fue testigo del esfuerzo y la energía que con un pequeño grupo de compañeros de la Universidad de Buenos Aires en 1988 organizamos el I Congreso Nacional Universitario de Derecho Penal y Criminología desde la Revista “Lecciones y Ensayos”, publicación oficial de nuestra Facultad dirigida exclusivamente por estudiantes. Y lo tuvimos que hacer aun contra la voluntad del Decano y sin apoyo institucional alguno.

En ese momento, además de estudiante de derecho, yo era gerente de la División Forestal de una empresa y cometí un “pecadillo” para financiar el cartel que necesitábamos colocar en la entrada de la Facultad, solicitando a los directores de la compañía una cifra algo superior a USD 1.000, con la justificación de que se trataba de colaborar con la organización del I CONGRESO NACIONAL DE DERECHO FORESTAL, congreso que por supuesto nunca existió sobre una rama del derecho también inexistente. Por las dudas, además de aclarar que se trató de un hecho típico pero justificado por estado de necesidad, mi “pecadillo” está más que prescripto.

Desde ese primer Congreso hasta ahora, los estudiantes de aquí, de mi país y de otros países de la región, han trabajado incesantemente para mantener estos espacios de reflexión en que todos juntos aportamos ideas y compartimos experiencias en procura de una mejor justicia penal o, por qué no, de algo mejor que la justicia penal.

Anoche charlábamos con el amigo Javier, que tiene sólo treinta años de edad, y me preocupó notar que se sentía casi vencido ante lo que él describía como un estado de cosas imposible de ser modificado. Estoy seguro de que se trataba de un momento de desánimo y de que no va a bajar los brazos. Luego de esa charla, volvió a mi cabeza una idea de la que hemos hablado en varias oportunidades con mi buen amigo Diego CAMAÑO: la necesidad de forjar y fortalecer una colaboración estrecha entre quienes vivimos en ambas márgenes del Río de la Plata. No es posible que muchos argentinos trabajemos y establezcamos relaciones de colaboración con casi todos los países de América del Sur y de Centroamérica, y que el intercambio entre nosotros sea prácticamente inexistente.

En mi opinión, podemos comenzar a trabajar en conjunto de diversas maneras para intercambiar experiencias y conocimientos, y unir esfuerzos dirigidos a realizar actividades operativas para modificar nuestras realidades. Ello puede llevar tiempo y generarnos muchas frustraciones, pero nada es imposible y debemos tener confianza en que un esfuerzo conjunto sí puede llevarnos a obtener logros que humanicen nuestros sistemas de justicia penal. Pero no podemos limitarnos a intercambios de mensajes por la vía del correo electrónico, pues ello sólo fomentaría relaciones limitadas o interindividuales.

Les propongo comenzar este necesario intercambio de manera absolutamente informal, sin institucionalizarnos, sin directores ni presidentes, sino como miembros de una comunidad absolutamente horizontal, creando un blog que podríamos denominar “Ciudadanos rioplatenses por una justicia penal democrática y por la libertad”, en el cual comencemos a generar nuestros vínculos de solidaridad.

Creo que dos citas textuales resumen mi pensamiento y mi esperanza:


Quien está dispuesto a renunciar a su libertad para ganar seguridad, va a perder ambas.
Benjamín FRANKLIN.


Nunca dude de que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos pueda cambiar el mundo; de hecho es la única cosa que lo ha hecho alguna vez.
Margaret MEAD.


Y ese grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos son ustedes, los estudiantes. Los invito a que nos conduzcan a que la palabra “libertad” deje de representar los sórdidos muros de una prisión y sea el estado natural de los habitantes de nuestros países. Estoy profundamente convencido de que ustedes pueden lograrlo. Como decía mi padre, nacido en Montevideo: “Es difícil, pero no es imposible”. Nuevamente, mis felicitaciones por su trabajo y mi más profundo agradecimiento.

Alberto BOVINO

Comentarios

Juan Lucas dijo…
Hola Alberto. A propósito del título del posteo, te comento que leí el trabajo sobre enseñanza del derecho que publicaste en NDP, 2007A.
El planteo es interesante y digno de ser discutido.
Sobre el particular:
a) ¿Crees que la tentativa de Alberto Binder de desarrollar el estudio del derecho penal mediante principios regulativos sigue la línea de lo que vos planteás? ¿Leíste su texto "Introducción al DP? Y en caso afirmativo, ¿qué te pareció?

b) ¿Te parece que la propuesta de reforma que se discutió meses atrás en el contexto del Departamento de DP satisface un poco lo que vos introducís en tu texto?

Saludos y que estés bien,
Juan Lucas FN
Anónimo dijo…
JL:

Me alegro que te haya parecido interesante, pero no tiene relación alguna con esto (de hecho, también está en este blog). En cuanto a tus dos preguntas, no conozco el texto de Binder que citás, y tampoco sé mucho de la reforma que se discutió en el Departamento, porque no pude ir a ninguna de las reuniones.

Saludos,

AB
Nacho dijo…
Estimado Alberto:
Como me levanta el animo estas anecdotas que relata,maxime cuando uno esta proximo a cumplir los 30, y siendo todavia estudiante, no solo se plantea en cuanto a la carrera,las cosas de otra manera, sino que tampoco faltan esos "profesores" ,que con algun animo que desconozco,te llegan a decir(casi gratuitamente): "mmm, no es lo mismo los 20 que los 30, y menos en derecho penal".
Mas alla de la personalidad y autoestima de cada uno,en orden a si lo afectan o no estos comentarios, uno tampoco es de piedra, y por eso te empieza a trabajar el "bocho" por decirlo asi.
Cuando ese cansancio y sentimiento de derrota asoma, me son utiles sus anecdotas, casi como un oasis de esperanza.
Por eso me veo en la obligacion de expresarselo, a modo de agradecimiento.
Sin abusar , quisiera hacerle llegar un link referido a un concurso de monografias para profesores y estudiantes en tematica de DDHH, ( concurso que seguramente conoce ya). No se si es el lugar correcto, o si es posible reproducirlo, Ud sabra que hacer, yo se lo hago llegar, y es el siguiente:
http://www.derechoshumanos.unlp.edu.ar/ddhh/home.php?nota=201
Como se lo manifeste en otra oportunidad, para un "Dogmatico Soleriano" como yo, me es dificil participar en la tematica descripta en ese concurso, por ello considero que alguien que este abocado a estas cuestiones, sabra aprovechar la ocasion.
Desde la Ciudad de las Diagonales, lo saluda:
Nacho
AB,

¿Y? ¿se armó algun blog o algo pro el estilo? Está buena la idea, yo hace poco anduve por la 18 de Julio, vi el edificio de la Corte yorugua y pensé algo parecido: no tengo ni la más mínima idea de derecho, jurisprudencia, doctrina y profesores uruguayos (ni de historia, economía, geografía, etc.). Parece que el río es en verdad "el más ancho del mundo".

Un blog con información básica -congresos, universidades, becas, textos legales, base de casos, etc.- ya sería un muy buen comienzo, ¿existe?

Slds,

vasco
ABovino dijo…
No, Vasquito, ¿por qué no te ponés las pilas y movilizás a algunos de acá y yo los conecto con algunos de allá?

Abrazo,

AB